¿Tumbarme al sol sin hacer nada?

Os quiero contar mi experiencia con el sol. Cuando tenía 20 años era de las que me pasaba horas y horas en la playa… Y soy de las que ha disfrutado de las mejores playas: viví en Formentera hace 15 años, viajé desde Israel hasta la playa del Mar Muerto en autocar en Egipto cuando tenía 23 años y me quedé en un campamento beduino… Nunca tomé el sol tan a lo loco como en aquellas épocas. Claro que me ponía protección solar, pero nunca factor 50 y pasaba horas en en agua y en la arena como un lagarto.

Para mí, esa época son parte del pasado, ahora soy incapaz de estar en la playa más de una hora, tengo que reconocer que el verano pasado estuvimos en la Costa Brava y pasamos más tiempo jugando en la piscina que en la playa, pues después de haber pasado mi juventud en playas alucinantes, a día de hoy, sin duda, escojo mis vacaciones en un lugar fresquito. Es increíble cómo cambia nuestra mente, incluso los gustos, con el paso de los años: cosas que antes me encantaban y pensaba que eso no lo cambiaría nunca y ahora me como todas mis palabras. Me encanta esta frase:

“Lo único fijo en esta vida es que todo cambia”

Disfrutando el año pasado de nuestras vacaciones en la Costa Brava

Hace ya años, mucho antes de ser madre, me di cuenta de que no me venía bien estar tantas horas tirada bajo el sol. Recuerdo la última vez que lo hice en la playa de Sant Pol hace como 6 años, con una amiga muchísimo más joven que yo y me quedé muy chafada después de pasar todo el día en la arena, incluso hidratándome continuamente y con protección 50. Desde aquel momento, me di cuenta que la playa ya no es para mí.

Es muy distinto cuando hay una actividad para realizar, entonces todo cambia, pero estar estirada bajo el sol, de verdad, no me produce ninguna satisfacción. De hecho, me pongo muy nerviosa ¡necesito moverme! Jajaja…

Haciendo planchas de Pilates con Enric el verano pasado en la piscina

Me gusta relajarme con mi famila en mis vacaciones, pero -si puede ser- a la sombrita, lo agradezco. A la hora de hacer actividades, prefiero la montaña o la piscina; de hecho, este año nos vamos de vacaciones a una casa rural en el País Vasco, donde estaremos bien fresquitos. He de decir que mi marido y mi hijo son muy blanquitos de piel y, sobre todo, mi marido no es nada fan de la playa, sí de nadar y de hacer actividades, pero nada de estar tirados en la arena. Como yo, somos personas muy activas y si queremos relajarnos, preferimos hacerlo con temperaturas que no sean demasiado altas.

Os quiero recomendar la proteción solar que yo utilizo normalmente: factor 50 de ISDIN Pediatrics en spray, ya que no me gusta nada el tacto graso y, para la cara, Fotoprotector ISDIN EXTREM, un gel muy suave: me va fenomenal y lo podéis encontrar en las farmacias.

Protección solar para rostro gel y spray para cuerpo ISDIN

Es muy importante no abusar del sol y, si lo hacéis, mamás de 40 ¡bien protegidas!

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