Los seis principios de Pilates

Joseph Hubertus Pilates nació en Alemania en 1880. Próximamente, os explicaré quién fue, qué hizo y cómo cambió la vida de muchas personas (incluida la mía). Pilates era un gran observador de los animales, de cómo economizan sus movimientos y de su capacidad de evitar lesiones. Los animales aparentemente parece que no se esfuercen, pero porque tienen un control absoluto de su cuerpo.

Lo que buscamos con el Método Pilates no es solamente fortalecer músculos grandes, sino también los más pequeños, activar la musculatura más profunda, reforzar las articulaciones a través del movimiento y así ofrecer una gran estabilidad y mayor fortaleza a nuestro cuerpo. Lo hacemos de adentro a fuera, a través de la práctica de músculos que jamás pensábamos que tenemos. A todo ello lo denominó la técnica de la “Contrología“, porque con el Pilates tenemos un control absoluto de los movimientos que realizamos, no solamente en la clase, sino aplicados a nuestra vida diaria o a nuestro deporte habitual.

Por eso, en las primeras sesiones de Pilates, no entiendes nada. Todos son movimientos extraños y unas grandes agujetas abdominales al día siguiente. A medida que vas haciendo más clases, te vas enganchando. Las series son las mismas de suelo  y, cada vez que las repites, descubres que te van saliendo mejor. Pilates decía que la serie básica había que hacerla cada día (8 ejercicios básicos en matt) y eso hago yo. Nunca te cansas y, cada vez que repites un ejercicio, parece que el siguiente sale mejor.

Os voy a poner ejemplos, que es lo mío. Cuando yo era mucho más joven, estuve trabajando de camarera un verano y hacía muchos viajes de la terraza a la barra del bar, a llevar copas, tazas, platos… Hasta que mi encargada me dijo…: “Aprende a llevar la bandeja cargada en una mano y no tendrás que hacer tantos viajes ¡economiza! Llena la bandeja hasta los topes y haz que tus viajes sean más efectivos”. Esto es lo mismo que hacen los animales (gatos, perros, leones…), pero de una manera totalmente natural. Economizan sus movimientos y, de esta manera, fortalecen todas sus articulaciones y parece que se muevan sin esfuerzo, que tienen un control brutal sobre su cuerpo y esto les sale de manera innata.

Profundizando en la técnica con una alumna muy querida

Como algunas sabéis, entre semana soy profesora en un Estudio Pilates y, cuando muestro algunos ejercicios avanzados, parece que los hago sin esfuerzo, que para mi es fácil. Y no está lejos de la realidad. He aprendido a realizar mis ejercicios desde los 6 principios de Pilates y la práctica es lo que hace que cada vez interiorices más estos 6 puntos.

A veces, después de una clase, alguna alumna novel, me pregunta sobre tal o cuál ejercicio, que no sale, que es difícil. Yo siempre digo lo mismo que decía el maestro Joseph Pilates:

El Pilates no se explica, se practica. El Pilates no se habla ¡se practica! Trabaja y entenderás cada día más mi método

La mayoría de las personas que hacemos ejercio aeróbico estamos acostumbradas a la recompensa inmediata, a sudar muchísmimo en una clase de cardio, ya que se suelen utilizar músculos grandes como el cuádriceps y, al mover más masa muscular, es más fácil sudar antes. En Pilates, todos los ejercicios salen del centro de Poder o Core (abdominales, lumbares, caderas, glúteos) y la primera vez es muy desagradecido, porque no entiendes mucho y no sudas. Eso sí, a medida que vas practicando, te das cuenta de que tienes que estar totalmente concentrado en lo que estás haciendo para que te salga bien. Por lo tanto, esta conexíon con tu musculatura más profunda y el centro de “Poder”,  hace que estés durante la sesión trabajando tu mente y es imposible estar pensando en otra cosa. Por lo tanto, aprendes a conectar con tu interior y a aplicar, sin darte cuenta,  los 6 principios de Pilates. Y cuando leas este post, si hace tiempo que estás haciendo Pilates, especialmente, en mis sesiones de dos horas que intento explicar todo muy bien al detalle, dirás: “¡Ostras, es verdad, ahora lo entiendo todo!”. Si, por el contrario, nunca has practicado la Contrología, te va a venir muy bien saber de antemano estos principios.

Preparados para hacer un Roll Up, ejercicio de la serie básica de Pilates Matt

Estos son los 6 principios de Pilates que ayudan a que nuestros movimientos sean productivos con mis ejemplos clásicos y caseros:

  1. Respiración. Mediante las inspiraciones y expiraciones profundas, expulsamos el aire viciado, eliminamos toxinas y reciclamos oxígeno que revitaliza nuestro sistema.
  2. Precisión. Concentrarnos en hacer un movimiento aislado. Haz siempre un círculo con una pierna y, si miro tu cuerpo sin ver tu pierna, jamás imaginaría que estás moviendo nada.
  3. Centro. El Power House o Centro de Poder Abdominales, lumbares, caderas glúteos. Toda la energía nace aquí. Como digo siempre, cuando eres pilatera, mueves las pestañas y activas el abdomen.
  4. Control. No realizar movimientos bruscos, para evitar lesiones y dominar absolutamente la velocidad del movimiento. Imagínate un vals con su “1, 2, 3, 1, 2, 3…”. Pues el mismo tiempo de recorrido cuando subes una pierna y la bajas. No la subas lenta y la bajes como un saco de patatas, como un peso muerto. El mismo recorrido de ida que de vuelta.
  5. Concentración. Presta atención a los movimientos que realizas. Es lo más dificil al principio, pero te ayudará a trabajar tu mente.
  6. Fluidez. Los movimientos son dinámicos; no son estáticos como en otras disciplinas. Tienen que ser fluidos, elegantes, bonitos y muy estéticos visualmente. La velocidad la manifestamos con la economización del movimiento. Siempre pongo de ejemplo el Vals.

Aquí tenéis los seis principios del Pilates explicados desde la perspectiva de una mamá de 40, profesora de Pilates y amante del método.

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