Claves para ser una mujer emprendedora

Fernando Garrido mamas de 40 coach

La crisis sanitaria, económica y social está arrasando con los más pobres y .. con las mujeres. Sobre todo, aquellas que han emprendido y que, hasta hace bien poco, lideraban un negocio y que, con la llegada de la COVID, han tenido que echar el cierre, y se encuentran en la calle.

Fernando Garrido es coach y formador y ha decidido aportar su grano de arena para ayudar a empoderar a estas mujeres: devolviéndoles la confianza y dándoles el potencial que necesitan para crear nuevos proyectos.

1. ¿Hay una situación óptima que otra para emprender, siendo mujer?

Si por óptimo entendemos una situación con menos problemas, quizás más acomodada para que algo sea más fácil, entonces la respuesta es sí. Sin embargo, al ser ‘óptimo’ un concepto tan abstracto sobre cuál es el mejor momento o la situación óptima, ello puede llevarnos a procrastinar siempre para más adelante el emprender. Yo me guiaría más por la oportunidad que se presenta, que por las circunstancias personales.

2. ¿Qué actitud, personalidad, aptitudes… crees que debe tener una mujer emprendedora?

  • Actitud: valentía.
  • Personalidad: ser extrovertida y comunicativa; saber expresar lo que quiere hacer sin sentirse juzgada.
  • Actitud: depende en lo que quiera emprender. Todos somos muy buenos en algunos aspectos y no tan buenos en otros. Si una persona no despunta en una aptitud necesaria, la aptitud la puedo conseguir siempre fuera de mí, asociándome o contratándola. Lo importante es saber liderar esa aptitud dentro de uno mismo, o en otras personas.

3. ¿Recomiendas emprender en tiempos de una pandemia como la actual?

Sí, solo hay que buscar la oportunidad. Las oportunidades siempre están, lo que ocurre es que nosotros tenemos la creencia de que no estamos a la altura.

Si otros son capaces de ver una oportunidad es porque existe; por tanto, tú también podrá verla

4. ¿Por qué aún hay un lastre tan importante en nuestra sociedad, que sigue inculcando que las mujeres deben hacerse cargo de los niños y, por tanto, en tiempo de pandemia, abandonar ellas el trabajo?

En este caso, mi opinión es que este lastre es el resultado de una creencia instaurada tanto en el hombre como la mujer. De tal manera, que ni siquiera nos planteamos revisar ese pensamiento. Directamente, actuamos de acuerdo con él y no lo cuestionamos. Lo cual es triste, porque es falta de conciencia, de darse cuenta de que eso no es cierto o no tiene por qué ser así.

5. ¿Cómo podemos revertir dicha situación a nivel social?

Fernando Garrido mamas de 40 coach

Es responsabilidad individual hacerse cargo del cambio que queremos hacer con respecto a este asunto. Habría que hacerse cargo de esta creencia y revisarla, cuestionarla, desmontarla desde el colegio. Hay que ser conscientes de que damos por hecho cómo se reparten los roles entre hombres y mujeres. Pero no tiene por qué ser así. En el caso de un adulto, implica hacerse una serie de preguntas en relación con el pasado que pueden ser incómodas, pero son necesarias para provocar un cambio.

6. ¿Qué consejo le darías a una mujer que ha emprendido y, debido a la covid, lo ha tenido que dejar?

Le diría que, si es un gran sueño lo que le ha hecho emprender o empezar a emprender o pensar en emprender, que no se preocupe, porque acabará persistiendo. En realidad, la idea de volver a emprender volverá a su mente y terminará por bordear la dificultad para abordarlo desde otro ángulo. Ahí está la creatividad del ser humano: somos ingeniosos. Es decir, acabará haciendo algo diferente para sortear la situación que se lo impide.

7. ¿Por qué recomendarías la ayuda externa de un coach como tú?

Porque, en realidad, un proceso de coaching da respuesta a la mayoría de las preguntas anteriores, acompañando a impulsarle en su objetivo de emprender.

Cuando la situación no es óptima o no es la mejor, el proceso de coaching da conciencia. Para que te des cuenta de cuál es tu mejor opción y cuál es tu mejor oportunidad. Te ayuda a conocerte mejor, saber cuáles son tus valores y tus habilidades para usarlas con firmeza para emprender. Rompe con las creencias que te limitan como es el caso de “las mujeres están para cuidar a sus hijos”.

El coach motiva e impulsa en tu objetivo emprendedor y lo clarifica más aún para que no abandones ese sueño ante situaciones de dificultad, para que no tires la toalla

8. ¿Con cuántas sesiones de coaching de media, se pueden ver resultados?

Normalmente a partir de cinco sesiones hay grandes resultados.

¿Quieres más información? Pues entra en la página web de Fernando Garrido.

Por qué contar con un asesor filosófico

mamas de 40 despido coach

Hace cuatro años, contraté los servicios de un asesor filosófico y coach. Su nombre es José Carlos Arroyo Sánchez, es autor de numerosos libros sobre familia, pareja y empresa y padre de dos adolescentes de trece y quince años.

asesor-filosofico-jose-carlos-arroyo-mamasde40-1Durante unos meses, me ayudó a encontrarme de nuevo conmigo misma. No sé si has oído hablar de la crisis de los cuarenta… Pues así me encontraba yo. Ahora, debido a la COVID-19, son muchas las personas que han perdido su trabajo, su pareja… Para ayudar a encontrarnos con nosotros mismos y superar la pérdida, le he pedido esta entrevista que espero que os dé muchas luces.

1. ¿Qué podemos hacer ante un despido?

Aceptarlo. Es una pérdida, pero todos los días tenemos que gestionar pérdidas. ‘Dime cómo gestionas tus pérdidas y te diré lo feliz que serás’. El trabajo es una pérdida importante, como la pérdida de la pareja, la muerte de un ser querido… Todo duelo/pérdida necesita aceptación y, cuanto antes lo aceptemos, antes tendremos energía para activarnos y transmitir esa motivación para buscar trabajo.

Hay que aceptar la realidad como es y el sufrimiento de la pérdida del trabajo viene marcado por la interpretación que hacemos de esa realidad

Desde la parte racional, analizar las causas y comprobar si esas causas pueden ser comunes con despidos anteriores, porque ahí pueden estar tus puntos débiles. Los puntos débiles puedes analizarlos -con ayuda de amigos y compañeros- para modificarlos y trabajarlos para que cada vez sean más débiles. Y es importante potenciar tus puntos fuertes para dar tu máximo rendimiento y que no te despidan de nuevo. 

2. ¿Cómo no sentirnos culpables?

Epíteto decía que “no nos perturba la realidad, sino la interpretación que hacemos de la realidad”. Nos perturba la interpretación del despido y ahí está el sufrimiento: en nuestra mente. Por eso, nos sentimos culpables de no haber hecho bien nuestro trabajo, de que no somos buenos profesionales… El sentimiento de culpa te puede venir enseguida y hay que eliminarlo porque te paraliza. Mientras que la responsabilidad te activa. El sentimiento de culpa te paraliza y es diferente de la aceptación, que te activa. Por eso, hay que eliminar la palabra culpa y activar la responsabilidad de analizar, responsabilizarme de lo que he hecho mal y actuar.

El sentimiento de culpa es una actitud en el presente mirando en el pasado. Tu responsabilidad de los errores, puntos débiles… te activa. Es una aceptación en el presente y de cara al futuro. Analiza si tú has dado lo máximo de ti mismo durante el tiempo que has estado en aquel trabajo. Y, si no lo has hecho, si ha sido por circunstancias personales o laborales. Y esas circunstancias hay que analizarlas: tal vez necesitas formación, preguntar más para no cometer esos errores… Hay que ver si las circunstancias son objetivas o no: que tienes que aprender algo para hacer bien tu trabajo o que no caes bien al jefe.

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 3. ¿Vale recolocarse de cualquier cosa que salga, o mantener un poco de calma siendo conscientes de lo que nos hace vibrar?

El ámbito profesional, junto con el personal, el sentimental (pareja), familiar y social (amigos) son los cinco ámbitos de nuestra vida. Tienes que estar en todos ellos con las personas adecuadas. Si pones pasión, inteligencia y energía en tu trabajo, te saldrá bien. Y te irá bien en el trabajo.

Depende de las circunstancias de cada uno, al depender de la economía que necesitas para vivir, puedes plantearte no coger cualquier cosa que se te ofrezca, sino lo que esté acorde con tus habilidades, capacidades… Para ofrecer lo mejor de ti y ser feliz. Pero estamos en una época en la que perder el trabajo supone que igual no hay esas oportunidades en este momento. Depende de las necesidades de cada uno. Es algo personal. Cada uno debe ver lo que tiene que escoger o no.

Dar un consejo sobre si cogerlo o no, depende del horario, lo que te ofrecen y tus necesidades.

Porque igual tu pareja te ayuda y puedes esperar a encontrar algo que te apasione. Siempre puedes coger lo primero que salga para ingresar dinero, buscando opciones. Y hay que valorar si tu salud mental vale más que la salud de tu economía.

4. Si nos reinventamos, ¿cómo saber en qué otra profesion podemos acertar?

Es una época de reinventarse. Pero depende de la edad: no es lo mismo tener treinta que cincuenta. Igual tienes que reinventarte donde veas oportunidades. Todos tenemos tres cualidades esenciales: amor, inteligencia y energía. Cuando mis sentimientos, mis pensamientos y mi actitud (sentir, pensar y actuar) están alineados soy feliz. También en el trabajo. Daremos el máximo de nosotros, porque pongo todo mi amor, mi inteligencia y mi energía en mi trabajo. Y, muy probablemente, me saldrá bien mi trabajo.

Tampoco hay que renunciar a mis valores personales. Y analizar si aquel trabajo que se me presenta me gusta. Si soy una persona teórica o práctica y si soy muy social o prefiero trabajar sola. El autoconomiento es fundamental para saber hacia dónde redirigirme. Porque te ayuda a reinventarte hacia una dirección u otra. ¿Voy a poner toda mi pasión y haré mi trabajo potenciando al máximo mi inteligencia? Si estoy activo haciendo aquel trabajo, además, es que es mi trabajo.

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5. ¿Cómo escoger bien un nuevo trabajo?

Tienes que saber cuáles son mis valores esenciales de vida. Para ello, recomiendo un coach. Porque los valores son los límites que te hacen decir que no. Si mi valor es ‘compartir’, debo escoger un trabajo que suponga compartir. Los valores son las patas que mantienen tu solidez. En un momento de reinvención profesional, lo que te queda eres tú mismo. Hazte una idea sobre lo que puedes perder. Pero lo único que tienes es tu ser, tus valores, tu solidez. Y si no vives de acuerdo a tus valores es probable que no seas feliz. Para mí, mis valores son aprendizaje, libertad, confianza y compartir y voy a escoger un trabajo que me permita vivirlos. Cada uno tiene sus cuatro valores personales. Hay ejercicios para saberlos detectar. Y luego no engañarse y ser fiel a uno mismo, porque es lo que te va a dar solidez ante tanta pérdida.

6. ¿Por qué recomendarias contratar un coach (como tú) que nos ayude desde el punto de vista profesional?

Yo soy un asesor filosófico y prefiero esta disciplina, porque tu autoconimiento te va a marcar el sentido de por qué vas a ir a un objetivo. Sabes tus valores, puntos débiles, las creencias que te limitan, gestionar tu sentimiento de culpa, lo que te gusta y aceptar las cosas como son y no como te gustaría que fueran… Y entonces, viene el coach que te ayuda a conseguir esos objetivos.

Porque el coach está orientado a conseguir objetivos y resultados. A actuar. pero cómo siento y pienso, lo consigues con el asesoramiento filosófico. Qué sentido tiene mi vida si me oriento hacia un sitio u otro. Saber cómo pienso te ayuda a tener solidez en tu vida. Averiguar cómo piensas, cuáles son sus creencias y cómo transformarlas. Y, luego, a caminar por la vida con un coach.

7. ¿A quién recomiendas emprender y por qué?

Yo oriento para que esa persona vea si es lo que quiere hacer o no. Pero a priori no recomiendo emprender a nadie. El piloto del coche es uno mismo; yo soy un copolito/facilitador. La base es que emprender siempre está bien, porque te ayuda a salir de tu zona de confort que igual te abogia un poco, pero motiva. Emprender porque tienes una idea es bueno. E igual en tus valores sale el emprendimiento. Y uno tiene que hacer lo que tiene que hacer. Porque hay gente a la que le gusta trabajar para otros, cumplir su horario…

Pero no sólo vale emprender, hay que saber mostrarse, llegar a tu público… Y para eso necesitas recursos internos (saber emprender) y externos (marqueting, recursos económicos). Los gurús dicen que no empieces a emprender si te cuesta más de mil euros y que cuanto más descavellada sea tu idea, mejor. La emprenedoría es intentarlo y perseguirlo. Y es importante perseguir tus sueños. Pero siempre teniendo en cuenta tus fortalezas y valores. Porque, al fin y al cabo, en la vida siempre estamos emprendiendo: en pareja, en trabajo, etc. Siempre estamos solos, ante decisiones difíciles. Así que, en la emprenedoría, lo estarás más. Estarás en casa trabajando solo y poco a poco crecerás. Y nunca sabes si luego desarrollarás tus ideas y llegar lejos, sin que nadie te diga lo que tienes que hacer. Y un coach, en el emprendimiento, es muy recomendable.

Y yo, que lo he probado, os puedo asegurar que emprendas o no, vale la pena. Si quieres más ideas sobre cómo superar un despido, te recomiendo este post.

Elegir el trabajo con el corazón

Mamas de 40 y cómo elegir un trabajo con el corazón

Es muy difícil saber si un trabajo te conviene o no. A veces tienes la necesidad de decir que sí para pagar facturas. Otras veces la empresa te parece fantástica, pero ¿el que será tu jefe también lo será? En la elección de un trabajo no hay una bolita mágica que te ayude. Pero igual estos consejos te pueden servir.

Hace un año y medio, empecé a cantar en un coro de góspel donde me sentí muy a gusto. Pues bien, un día me llamaron de otro coro donde había enviado mi solicitud al mismo tiempo. Me hicieron una prueba y decidí cambiar de coro. ¿Los motivos? Que lo tenía dos minutos más cerca de mi casa y que el horario era mejor. Los del coro de góspel me pidieron que no me fuera. Que si el horario no me cuadraba, que saliera antes. Pero que no lo dejara. Aún así, empecé en el nuevo coro. Y en menos de un año me invitaron a irme. Me puse enferma y el director no pudo esperar a que me recuperara. Me exigía ir a los ensayos, aunque no pudiera física ni animicamente hacerlo. La pifié.

Hay que elegir también con el corazón, seguir el feeling que sientes

El caso es que en el trabajo veo que me pasa algo parecido. He elegido varios trabajos porque me lo decía mi cabeza. “Cógelo porque es una empresa con prestigio”. “Diles que sí para tener un contrato fijo”. ¡Madre mía, la de veces que la he pifiado! Cuando elegimos y, más las mujeres y madres que tenemos un sexto sentido, tenemos que escuchar más nuestro corazón. Porque en el fondo tenemos feeling para elegir. También ese trabajo.

Mamas de 40 y cómo elegir un trabajo con el corazón

Uno de los motivos principales por los que cambiamos de trabajo es por los jefes. Pregúntate si te gustará el que será tu próximo jefe. Otro motivo a tener en cuenta es la distancia con tu vivienda. Tener el trabajo cerca de casa es medio sueldo, porque te permite ahorrar en tiempo, transporte y ¡energía!

Así que no te sientas mal por decir que no a un trabajo si no lo sientes. Porque elegir con el corazón también es positivo.

Si quieres, puedes leer más artículos sobre trabajo.

Fotos de este post de: https://foter.com/

¿Te gusta trabajar en equipo?

“¿Sabes trabajar en equipo?”. A esta típica pregunta que te pueden hacer en una entrevista de trabajo, me entran ganas de contestar “Honestamente, depende del equipo”. Aquí tenéis mis reflexiones sobre este tema laboral.

Hace poco escribí un post sobre si nos vendíamos las mujeres peor que los hombres en el trabajo. Es algo que he descubierto hace poco tiempo. Pues bien, también hace poco me he dado cuenta de que me gusta trabajar en equipo. Si el equipo vale la pena.

Esta reflexión empezó con mis hijos. Hace varios días, me dijeron que no les gustaba trabajar en equipo. La mayor hacía un trabajo multidisciplinar y había una niña en el grupo que siempre imponía su criterio. “Si no le hacemos caso, llora -me decía mi hija- y la profesora se pone de su lado”. Lo de mi hijo aún es más gracioso. “Mamá, a mí me gusta trabajar con otros compañeros, pero siempre y cuando no me baje la nota”. Como tienen 11 y 8 años respectivamente pensé que si para ellos no era positivo trabajar en equipo que no estaba de más analizar si era mi caso o no.

Un equipo, distintos tipos de trabajadores

Me puse a estudiar los compañeros con los que he compartido trabajo  estos últimos años. Y he llegado a la conclusión de que siempre hay uno que se columpia. Eso sí, se vende de maravilla porque, como no trabaja, tiene tiempo para ‘deslumbrar’ al jefe. Otro que impone su criterio y no escucha la opinión de los demás. Y luego estamos las buenas. Las buenas personas que tenemos que lidiar con estos compañeros. ¿Qué opináis?

Por supuesto, sé trabajar en equipo y, si hay que hacerlo, se hace. Pero si me preguntan si me gusta, diré que depende del equipo. Porque también me encanta la independencia que me da poder tomar mis decisiones, marcarme mis tempos, sentirme responsable de mi trabajo. Soy muy independiente. Y eso es algo que he visto como negativo muchos años. Porque así me lo han hecho creer. Pues bien. No estoy de acuerdo. ¿Qué opináis vosotras? 

Tres compras por Internet con las que seguro que aciertas

Comprar por Internet cada vez me gusta más. Hay compras que realmente son mucho más cómodas de hacer desde casa. Y es que con el ritmo de vida que llevamos a veces nos sacan de más de un apuro.

Luego dejo mis ganas de adquirir cosas especiales para las tiendas que tengo en mi barrio. Reconozco que me ha costado su tiempo saber qué comprar y qué no. Y ahora que lo sé ¡soy fan de comprar por Internet!

Foto de https://foter.com/

De todos los productos que podáis comprar por la red, os recomiendo los libros. Sí. Los libros. Es súper práctico navegar por Internet para encontrar buenos títulos (os recomiendo ‘Atrévetelo a tenerlo todo’ de Melania Garbú, del que escribí un post) y comprarlos cómodamente desde el sofá de casa. También es muy práctico para los libros de los niños. Tanto los del colegio como los que les gusta leer. Lo que hago es comprar 2 o 3 y así ya tengo regalos para Reyes, aniversarios o el Ratoncito Pérez. Os prometo que un buen libro me ha salvado más de una vez el regalo que hay que hacer cuando se les cae el diente a las once de la noche. Entre mis páginas top, os recomiendo la de La Casa del Libro. Hacen una entrega en poco tiempo y la mensajería que tienen contratada es muy eficiente.

Empieza comprando cosas sencillas que no requieran que las pruebes y, cuando veas que has acertado, repite con una compra un poco más difícil

Otra de mis compras favoritas es de productos de limpieza. No me gusta nada gastar tiempo ni dinero en escobas, limpia cristales y produtos para el suelo. Imagino que no soy la única. Así que ahorro tiempo y dinero comprando estos productos por Internet. En la página web de Clarel, por 1 euro, te traen la compra a casa. Es muy práctico, porque estas compras suelen pesar mucho. Te lo envuelven todo estupendamente y te lo ponen en una caja de cartón ideal. La última se recortaba y servía de soporte de libros. Una idea súper original que a mis hijos les ha encantado.

Comprar ropa, todo un clásico

Mi tercera compra online es de ropa. Sí. Me he arriesgado. Comencé con mis hijos que tienen su talla que siempre les queda bien y me animé a probarlo conmigo. Reconozco que me dio un poco de miedo. Pero fui a seguro. Siempre compro en Mango y conozco las tallas con los ojos cerrados. Así que mi primera compra acerté comprando en Privalia, uno de esos días que hacían descuentos de mi marca de moda y todo me quedó bien. Igual alguna prenda un poco más grande, pero aprovechable.

Así que, venga, animaros vosotras también a comprar por Internet.

Cómo saber elegir un trabajo

Tú también tienes derecho a elegir a quién quieres tener de jefe/a, en qué empresa ser contratada, el lugar de trabajo donde quieres pasar más de ocho horas al día… Cuando buscas un trabajo, todos los coach y expertos en la materia te explican que tienes que poner tu curriculum de una determinada manera, mover tu red de contactos, saber venderte bien en la entrevista, etc. De lo que (casi) nadie te habla es que no sólo quien te contrata tiene que validar tus aptitudes y tu manera de ser.  Tú también debes de poder elegir dónde trabajar.

(Foto de Foter.com)

Lo primero que tienes que hacer es preguntar a tus conocidos si alguno/a conoce a tu futuro/a jefe/a. A mí me pasó en un anterior empleo, que varios conocidos habían trabajado con esa persona anteriormente. Como ya había dicho que sí a la oferta, no se atrevieron a decirme cómo era realmente esa persona. No fue hasta que cambié de trabajo, que me hablaron con sinceridad de mi ex jefe/a. Y no bien precisamente. Y es que lo creamos o no, al final, casi todo el mundo se conoce. Así que vale la pena que, antes de decir que sí a un jefe, preguntes en tu círculo de conocidos si alguien lo conoce, trabajó con él/lla, etc.

Numerosas encuestas constatan que los empleados no dejan un trabajo, dejan un mal jefe

En algunas entrevistas de trabajo, el espacio físico es otra cuestión a tener en cuenta. No sé si os ha pasado lo mismo que a mí. A veces, vi que el lugar de trabajo era tan terriblemente cutre, que la entrevista la hice mal a posta. No es por nada, pero trabajar en un sitio sin luz, mal ventilado, con muebles feos, o donde el lavabo está al lado del despacho del jefe… No me apetece. Yo vivo en un piso maravilloso y para ir a según dónde, prefiero trabajar desde casa, la verdad. Igual es que me estoy haciendo mayor.

(Foto de Foter.com)

Otro motivo por el que decir que no a un empleo es por la empresa. Al igual que con el lugar de trabajo, cuando piensas en determinada compañía, no sabes por qué, pero no hay feeling. Te puede pasar que no te gusten los productos que comercializan y, claro, no vas a poder ‘venderla’ bien. O que veas que no es una compañía seria… En fin, hay colores para todos los gustos. Pero todos tenemos un Pepito Grillo del trabajo. Sólo hay que saberlo oír. Y hacerle caso.

 

Postres típicos de Rusia para Navidad

Esta es una entrevista a Natalia Propavka. Me pareció muy interesante su historia, porque hace postres bellísimos. Llegó a Barcelona hace 17 años, con 21 recién cumplidos. Nunca pensó que se quedaría aquí más de medio año; al menos, esos eran sus planes por aquel entonces. Pero hoy ya tiene 38 años y sigue en la Ciudad Condal. La entrevistamos para conocer un poco más de los postres y dulces rusos, que ella cocina con verdadera pasión, ya que ¡es una artista!

¿Por qué te quedaste a vivir aquí?
Al llegar, entendí que me gustaba lo que estaba viendo. Es más: me enamoré de la gente tan amable, del buen clima y ¡cómo no, de la mejor comida del mundo!

¿Qué dejabas en Rusia?
Dejaba mis estudios de Derecho ya que, por aquel entonces, pensaba que algún día conseguiría ser abogada. A los dos años de estar aquí, conocí a mi marido y llevamos juntos 15 años. Después, vino de nuevo la época de estudios.

Natalia comenzó su pasión por los dulces cuando era una niña y vivía en Rusia

¿Qué estudiaste en Barcelona?
Estudié mucho: primero, turismo que, a su manera, me ayudaron a conocer más este país, su riqueza cultural, costumbres y tradiciones. En algún momento, decidí enfocar mi formación más hacia la gestión empresarial y estudié también un Master en Asesoría fiscal y otro en contabilidad -entre otros.

¿Qué hacías en tu tiempo libre?
En una vida paralela que no tenía nada que ver con todo eso, tenía mi hobby, mi pequeña afición a cocinar cosas dulces.

¿De dónde te vino esa afición?
Creo que mi primera galleta la hice cuando aún tenía 9 años. Me encantaba el proceso: ver cómo diferentes ingredientes, al juntarlos y trabajarlos, se convierten en algo sabroso y apetitoso. Después, aprendí a hacer la típica tarta rusa, la medovik, ya que no hay ningún ruso que no la sepa hacer y aún no he conocido a ninguno a quien no le guste.

¿Cómo se cocina esa tarta típica rusa?
Cada familia tiene su receta, que la guarda celosamente como la joya de la Corona. Hoy en día sigo haciéndola; eso sí, con mis modificaciones (por favor, no le digáis nada a mi madre que, si se entera, me deshereda).

¿Qué otro dulce ruso típico hay?
También hay las galletas rusas, que se llaman pryaniki. Si miramos en los libros, descubrimos que las primeras menciones sobre ellas aparecen hacia el S. IX. Se llamaban “Pan de miel” y las hacían de harina de centeno, zumo de frutas y miel. Pero la miel tenía que ser la mitad de todos los ingredientes.

Las galletas de Natalia con personajes infantiles muy actuales

Si que es histórica esta galleta…
Unos siglos más tarde, les empiezan a añadir otros ingredientes que les llegaban de la India y oriente, como pimienta negra, limón, menta, clavo, jengibre. Y, para darles este característico amarillo, le añadían azúcar convertido en caramelo.

¿En qué ocasiones se cocinan los pryaniki?
Los pryaniki se hacían para bodas y bautizos, como decoraciones para árboles de Navidad, para regalar a invitados de mucho honor… Y, cuanto más grande era y más pesaba, más respeto se mostraba al agradecido.

Según las tradiciones de algunas regiones, se tenía que esperar un año para comer un pryaniki, que te regalaban en Navidad

¿Cómo haces hoy en día estas galletas?
Para mantener la tradición viva, seguimos haciendo galletas con las recetas lo más parecidas a las tradicionales y, por su puesto, las decoramos con la glasa. Y, en estas épocas navideñas, qué puede ser mejor regalo que la galleta hecha como antes.

Nuestra entrevistada tiene una sabrosa afición: cocinar platos muy dulces

¿Te gustaría estudiar cocina?
En octubre de este año, decidí profundizar mis conocimientos de pastelería y creo que he acertado de pleno con mi elección. Creo que con la ayuda de los profesores de la escuela Hofmann llegaré a ser una gran profesional. Y, por cierto ¡la semana que viene empiezo a hacer los turrones!

Cómo sobrevivir a un despido y a dos y a tres…

Llevo casi veinte años trabajando y he tenido situaciones laborales de lo más complicadas. Lo cierto es que también he tenido más de un despido. Y no lo voy a negar: es muy duro vivir un despido, es una pérdida importante y afecta a tu vida personal y familiar.

Con cada despido te sientes culpable y tu autoestima baja consierablemente

El despido que recuerdo con más horror fue en una empresa donde estuve un mes y medio. Sí, seis semanas. El día antes de trabajar ingresé de urgencias con un dolor de cabeza insoportable. A los tres días de trabajar allí, volví al hospital y llegué a casa a las dos de la madrugada.  Pero como soy así de chula, yo no dije nada en el trabajo. A las tres semanas me detectaron migraña y que ésta me acompañaría toda la vida. Y, honestamente, no sé si hice bien mi trabajo o no, porque iba con fármacos hasta arriba, sin dormir y una angustia enorme. Eso sí, la migraña me la provocó un medicamento y ya estoy más tranquila.

Si te encuentras mal, coge la baja y no te hagas la valiente

Hace poco leí un titular en La Vanguardia que me encantó: “Si un líder falla es porque le falta inteligencia emocional“. ¡Bravo! El autor de este titular es Michael D. Watkins, que acaba de escribir el libro “Los primeros noventa días”. Ya lo he puesto en mi lista de regalos para Navidad. 

Y es que no nos engañemos: jefes hay muchos, pero líderes muy pocos (si quieres saber un poco más sobre este tema, puedes leer este post sobre “Qué tipo de jefe tienes”). Además, en los tiempos que corren, no sé si os habéis fijado, pero la gente ‘no aguanta’, no se comunica… Si lo vives en tu pareja y en tu entorno familiar, ¿cómo no se va a vivir en el mundo laboral donde ni te quieren ni te aprecian?

Así que, mucho ánimo. Si has vivido un despido, no lo tomes como una derrota, sino como un aprendizaje. Y, sobre todo, no te eches la culpa. Estos tiempos son duros.

Ici et Là, diseño hecho a mano en Barcelona

Hay un lugar que me atrapa cada vez que paso por delante. Está en mi zona favorita de Barcelona, el barrio de El Born. Los viernes, antes de realizar mi evento de Cardio Gap Electronic, me doy el gustazo de cruzar uno de los pasajes más maravillosos de la Ciudad Condal: el que lleva de la calle Trafalgar a la calle d’en Monec el Passatge Sert.

Sinceramente, no soy una persona que ponga demasiado énfasis en la decoración interior. Yo suelo ser práctica, siempre lo he sido. Pero cuando encuentro un lugar con tanto encanto como Ici Et Là, no puedo hacer otra cosa que parar a observar.

Ici et Là es un showroom en Barcelona dentro de este pasaje con tanto encanto que une La Ribera/El Born y L’Example. Antigua fábrica textil, ejemplo de la arquitectura industrial catalana del principio del siglo XIX.

Ici Et Là significa de aquí y de allá y la idea es exponer artistas, diseñadores y artesanos de aquí, europeos y, también, de allá, como son los productos que traemos de Asia, África, América del sur y otros lugares del mundo’ – Isabelle Duvois, propietaria

Puerta de entrada a Ici Et Là

Siempre paso por delante con algo de prisa, pero el viernes pasado me di el lujo de llegar con tiempo y entrar, mirar los objetos detenidamente y hablar con la dueña Isabelle Duvois, geóloga procedente del noreste de Francia, cerca de Bélgica.

Isabelle, con una amabilidad y una elegancia que te abruman, me explicó detalles sobre algunas piezas y quedé absolutamente fascinada, sobre todo, de un sofá metálico, que podéis ver en la foto más abajo. Aunque de entrada parece incómodo, nada más lejos de la realidad.

Me fascinó este sofá metálico

A veces, cuando eres una mamá de 40, todo pasa tan rápido que no tenemos ni tiempo para parar a adminar la belleza de los objetos.

En este showroom precioso, los objetos hechos a mano son el auténtico lujo, las materias utilizadas en su estado natural o recicladas son pequeñas series, ediciones limitadas o piezas únicas, en colores llamativos y pastel, que parece que tienen vida propia.

La iluminación cálida y acogedora alberga unas lámparas espectaculares

“Un objeto puede tener tanta fuerza como un cuadro: puede hacerte soñar como una pieza artística y es más como un arte útil’

Desde que soy autónoma y tengo mi propio espacio entre semana para mis sesiones de Pilates, cuido al detalle la calidez de la luz: me encantan las velas aromáticas, adoro los colores burdeos y en Ici Et Là me han dado muchas ideas. Además, ha sido muy refrescante pasar un tiempo escuchando a Isabelle hablandome sobre las obras y otros objetos bellísimos.

Totalmente recomendable, es una alegría para mi vista todos los viernes antes de iniciar mi evento en Anaglifos Art Factory.

Ici Et Là. Pasaje Sert 5. Barcelona.

 

Beneficios de ser una mamá de 40 autónoma

Hoy os quiero hablar de los beneficios que supone ser una mamá de 40 autónoma, o empresaria, siempre según mi punto de vista y experiencia.

Como la mayoría ya sabéis, soy autónoma: soy la fundadora de Fit events Barcelona y, aunque es duro, no lo cambiaría por nada del mundo. No es la primera vez en mi vida que soy autónoma, ya que siempre he sido muy emprendedora y ya hace unos 15 años, mi amiga Mieria Solé y yo nos lanzamos a la aventura y montamos una empresa de Telemárketing hace unos 15 años. Eramos muy jóvenes -teníamos unos 23 años- y la verdad es que nos fue muy bien durante unos 4 años. Después, cada una sigió su camino. Mi segundo negocio fue una galería de arte y es allí donde las cosas no me fueron bien y decidí no embarcarme más en negocios propios.

Estuve más de 10 años trabajando y sacándome la carrera del mundo del deporte, ya que empecé tarde, con 29 años (aunque nunca es tarde, mis compañeros rondaban los 20 años). Al mismo tiempo, daba clases, hasta que me contrataron en Club Metripolitan donde he pasado los 8 años más intensos de mi vida a nivel de exigencia laboral. Después de tener a mi hijo, trabajé como profesora y entrenadora personal en uno de los Estudios Pilates con más prestigio de Sant Cugat y, finalmente, hace 8 meses me lancé a la aventura de ser mi propia jefa de nuevo.

Con toda la experiencia adquirida y los conocimentos, he elaborado mi propio método y marca y no puedo estar más contenta de ser mi propia jefa

Siendo autónoma puedes organizarte tus propios horarios para pasar más tiempo con tus hijos

Ser autónoma tiene sus desventajas, especialmente, porque en este paįs se pagan muchos impuestos para poder tener tu propio negocio. Pero, honestamente, me siento libre, organizo las cosas a mi manera. Siempre he tenido capacidad empresarial y, aunque paso mucho tiempo sola porque mi marido viaja 8 de los 12 meses del año y tengo un hijo de 2 años y la familia no está cerca, la satisfacción que me produce ser la absoulta creadora de mis avances y éxitos y poder aprender de mis errores no tiene precio.

Tengo muchas amigas que prefieren ser funcionarias que autónomas: trabajo y sueldo fijos,  estabilidad de horario fijo… Yo lo respeto profundamente, pero no es para mí ya que, como se dice “la cabra tira al monte” y yo he nacido para emprender y os puedo asegurar que nunca es tarde para ir a por tus sueños.

Siendo autónoma me siento libre

Lo que más me ha costado es el tema de la contabilidad y las gestiones con la web, pero siempre intento aprender y tengo hambre de superarme. Animo a todas las mujeres y, en especial, a las mamás de 40 a que vayan a por sus sueños, pues a veces nosotras mismas nos ponemos los límites.

No tengo miedo al fracaso, la verdad, porque siempre he pensado que el fracaso es una gran ventaja para aprender. Siempre que me he superado ha sido porque han criticado mi trabajo de una manera constructiva. Yo no me hundo por eso; todo lo contrario. Siempre pienso: ¿Qué puedo hacer para cambiarlo? ¿Qué puedo hacer para mejorar? ¿Cuál es la manera por la cual mis clientas van a quedar más satisfechas? Nunca paro de cuestionarme cómo puedo ofrecer un mejor servicio, empatizando y siempre poniéndome en los zapatos de mis alumnas.

Siempre me estoy cuestionando cómo poder mejorar y ofrecer el mejor servicio; va con mi carácter

  • Tengo que animar a las que estáis en ese momento de cambio, que no sabéis qué hacer, que vayas a por tus sueños, pues nunca es tarde para ir a por lo que realmente se desea. La gran ventaja de ser tu propia jefa es la gran satisfacción de hacer las cosas a tu manera, ser la dueña de tus fracasos y de tus logros, no tener a nadie que te diga lo que tienes que hacer… Todo eso no tiene precio. Para todas las mujeres y en especial para las mamás de 40: ¡A por todas!