Mi pesadilla, la bacteria Helicobacter Pylory

Os  quiero contar mi experiencia con una bacteria que todavía tengo junto al 80 por ciento de la poblacíon!  pero que espero en breve puedo eliminarla por fin,  el Helicobacter pylori.

Todo empezó hace 5 meses , tengo antecendentes de cancer de colon y cada 4 años desde hace ha 10 años me hago una colonoscopia y una gastroscopia, este año no fue diferente,  lo hago cada mes de Septiembre junto a todas mis revisiones anuales como mamografía, analíticas, ginecóloga etc.. toda una batería de pruebas.

Todos los resutaldos me salieron normales, incluso las analíticas que en el embarazo me subió el colesterol a 200! y en el post parto empecé a bajar, este año por fin estaban los valores estables, y todo correcto. Cuando me dieron los resultados de colonoscopia estaba todo bien pero al obtener los resultados de la gastroscopia me dijo el Doctor que había dado positivo a la bactería de Helicobacter Pylory. Jamás había oído ese nombre y me quedé a cuadros. Me explico un poco el procedimento para matar al “bicho” pero no entró en detalles de lo que era exactamente.

El  Helicobacter pylory es una bacteria que crece en el estómago, que es un ambiente increiblemente hostil por todos los ácidos que hay.   La acidez del estómago es uno de los mecanismos de defensa de nuestro organismo contra las bacterias que son ingeridas con los alimentos. Pocos son los seres vivos que logran sobrevivir en un ambiente tan ácido.

En paises desarrollados como Estados Unidos o Europa, el 80 por ciento de la población está contaminada, y ni siquiera lo sabe, más de la mitad de la población tenemos esta bacteria y no tenemos síntomas, es increible!!

Solamente conozco a una persona que fue a hacerse la prueba porque tenía molestias, pero ahora que estoy metida en el tema y he hablado con bastantes personas, muchísimas me han dicho que la han tenido, incluso una buena amiga que yo le llamo la Sra Veritas porque es la persona más sana del mundo, y come todo biológico.

Esta bacteria puede causar:

Gastritis.
Duodenitis (inflamación del duodeno).
Úlcera de duodeno.
Úlcera de estómago.
Cáncer de estómago.
Linfoma de estómago (linfoma MALT).

El Doctor me recetó unos antibióticos muy muy fuertes 10 días junto a un protector de estómago , justo empecé en Octubre que es cuando mi marido estaba en Australia y yo estaba sola con mi pequeño.  A los 2 días de iniciar los antibiótocos empecé a encontrarme tan mal , que tuve que cancelar un evento, y llamar a mi canguro preciosa para que estuviera en casa con mi hijo mientras yo estaba en la cama porque eran vómitos, y todo tipo de malestares continuos de lo más fuerte, pues hablando con una señora muy querida que ha superado un cáncer y  me explicó que los sintomas que yo le explicaba,  eran  muy parecidos a los que tienes después de una quimio.

Mi  cara en proceso con antibióticos el pasado Octubre.. me puse malísima..

Me fui a urgencias ya que las horas de visita de mi doctor digestivo era despues de varios días, y me recomendaron que parara el tratamiento y tomara prebioticos durante unas semanas y después volviera al digestivo para ver como podíamos reaunudar la batería de antibiótico para matar la dichosa bacteria.

Como os podéis imaginar lo pasé tan mal con esos malditos antibióticos que decidí cambiar de Doctor, para escuchar otra opinión, y  me llevé una grata sorpresa, lo primero que me dijo fue, que de los 3 tipos de antibiótocos que hay, el primer doctor me dio los más fuertes, pues en la  colonoscopia y gastroscopia se ve que no tengo  daños, ni hernias, ni dolores, por lo tanto tendríamos que haber empezado con los  con los menos fuertes. Después 15 días  de haber acabado el tratamiento  me harían la prueba del aliento para comprobar que la bacteria ha muerto , y si no es así iríamos  a unos antibioticos más fuertes progresivamente, pero siempre combinado con prebioticos.

Aquí me quede más tranquila, pensar que no tenía que volver a esos dichosos antibióticos de la primera vez tan ridículamente fuertes, cuando yo no presentaba un caso grave, ya que no tenía ningún síntoma de nada.

Mi nuevo digestivo me dio mucha más confianza desde el minuto cero, y me dijo que no hay prisa por matarlo, que primero nos teníamos que asegurar que mi estómago estaba preparado para recibir estos antibióticos y que ibamos hacer la prueva de las intolerancias, analícicas y cuando todo esté correcto empezaríamos con el tratamiento de antibiótico de nuevo.

Me hice las analíticas, todo correcto, me hice la prueba de la intolerancia a la fructosa, todo bien , ahora me falta la prueba de la intolerancia a la lactosa y si el resultado es correcto,  empezaré de nuevo con los antibióticos de nuevo,

He hablado con muchas personas que han pasado por esto y la mayoría gracias a los antibióticos han podido eliminar el Helicobacter Pilory. No hay otra manera de destruirla, y aunque me da un poco de miedo volver a empezar con el tratamiento, porque me acuerdo de lo mal que lo pasé en Octubre, confío en que ahora gracias a los prebióticos tan buenos que estoy tomando hace 3 meses , y haber cuidado mucho mejor mi alimentación, mi estómago estará más preparado para volver a la matanza del “bicho” y no  tener los las consecuencias tan brutales que tuve la primera vez, mi nuevo Doctor me da muchísmima confianza espero que todo salga bien.

Si estáis pasando por lo mismo os recomiendo los prebióticos Advanced AdicoPhilus Plus de la marca Solgar, lo podéis encargar en vuestra farmacia o tienda ecológica,  para mi son los mejores para acompañar a los antibióticos que desgraciadamente son la única manera de matar a la bacteria Helicobacter Pilory.

Estos son los prebióticos que estoy tomando para preparar e mi estómago en la segunda ronda de Antibióticos

Me gustaría que contar mi experiencia os haya ayudado,  si te encuentras en la misma situación. Siempre desde la perspectiva de una mamá de 40.

Año nuevo, dieta nueva

Uno de los muchos propósitos que tengo este 2017 es adelgazar un mínimo de diez quilos. Sí, lo sé, me he ‘olvidado’ los últimos años. Creo que el principal motivo por el cual no me he cuidado es porque he estado algo desanimadilla profesionalmente. Vamos, que con la crisis, he tenido algún que otro fracaso laboral y me ha dado por comer. Un desastre, vaya, porque ya no me cabe ni la ropa de una talla más de la que suelo llevar habitualmente.

Supongo que a algunas de vostras también os ha pasado lo mismo y tenéis sobrepeso. Igual no ha sido por el trabajo, pero habéis tenido a vuestros padres enfermos, o bien os habéis separado de vuestras parejas. Sea cual sea vuestro motivo (vuestra pérdida, normalmente), espero que os anime seguir mis post sobre mi paso a paso para adelgazar este 2017. El primero de ellos es sobre los buenos propósitos con los que debemos de comenzar la dieta:

  1. Ponte una meta que te anime. Yo tengo una el próximo 6 de mayo, que es la comunión de mi hija.  Me gustaría verme bien no sólo ese día, sino en todas las fotos que voy a tener de esa fecha tan significativa el resto de mi vida.
  2. Rompe el círculo vicioso. Uno de los motivos que te llevan a estar desanimadilla es precisamente tener unos quilos de más; es como el pez que se muerde la cola. Me explico: comes más porque estás desanimadilla y estás así porque tienes sobrepeso. Para estar animada es importante adelgazar y verte bien te animará a seguir adelgazando.
  3. El cuerpo cambia. No sé si es tu caso, pero a muchas mamás de más de 40, el período nos empieza a hacer tonterías y no podemos pretender estar igual de ideales que cuando éramos jóvenes. Es importante que lo interiorices y aprendas a vivir con ello de manera optimista. Aunque intentemos acercanos al máximo a nuestro peso de cuando teníamos 20 años, igual no lo conseguimos. Pero no pasa nada. Piensa que a esa edad tampoco tenías una vida tan llena (profesión, hijos, casa…) como ahora, ¿no crees?

    Aquí estoy con unos espléndidos 20 añitos; mi cuerpo ya no es el mismo (mi peinado, tampoco ¡menos mal!).
  4. No te sientas culpable. Yo me he culpabilizado muchas veces de tener varios quilos de más y no hay que hacerlo. En mi caso, pienso que en épocas de crisis, el mundo laboral es más cambiante y duro que de costumbre y a la buena gente le afecta más que a los demás. ¿Me voy a culpabilizar de ser buena gente? Y, además, a lo hecho, hecho está: es complicado trabajar, cuidar de tus hijos, llevar una casa y estar estupendísima siempre, ¿no crees?
  5. Adelgazar sin pasar hambre. Uno de los principales errores que sé que cometo es que almuerzo un solo plato y, claro, a las pocas horas, tengo hambre. Este nuevo año me he propuesto comer un primero, un segundo plato y postre al mediodía. De esta manera, estaré saciada y no picaré cosas que no me convienen a las cuatro de la tarde.
  6. Hacer ejercicio. Debo de sacar como sea 3 horas de ejercicio a la semana. Lo mínimo que debo de hacer es caminar. Sandra os dará más y mejores consejos sobre fitness que yo, pero debemos de tenerlo en cuenta a la hora de perder peso.

Así que el lunes día 2 empecé nueva etapa profesional y dieta. Os iré contando cómo me va para animarme a esforzarme, daros ideas y que, entre todas, nos podamos ayudar. ¿Os parece buena idea?

“Cuando tienes cáncer, la actitud marca la diferencia”

Os quiero presentar a Arancha Martínez. Ella es de Zaragoza, cuando la conocí tenía su residencia en Barcelona y, actualmente, vive con su marido y sus dos hijas en Dubai. Nos conocemos hace 5 años y la conexión entre las dos fue brutal desde el minuto cero. Ha sido alumna mía de entreno personal durante 2 años. Al principio, empecé como entrenadora personal sólo de su marido, luego fui de ambos y, al final, sólo de ella. Fue una experiencia muy gratificante para todos.

Siempre hemos estado en contacto. El tiempo que yo estuve de baja por embarazo de riesgo y, posteriormente, con mi bebé, nunca dejamos de hablar ni perdimos el contacto. Me reencontré con ella hace 6 meses en un evento de Pilates en el que hizo una escapada desde Dubai. Arancha pasó una operación de cáncer de mama hace un año y nos va a contar su experiencia.

– Arancha, ¿cómo era tu vida antes de la enfermedad y tu relación con el deporte?

Mi vida antes de la enfermedad era muy cómoda: tenía mi pequeño negocio de galletitas, mi marido y mis hijas; todo estaba bien. Desde que tuve a mi primera hija, me detectaron diabetes y el doctor me dejó claro que la diabetes se sostiene por tres patas: la alimentación, el deporte y la insulina. Fue entonces cuando empecé a practicar deporte y, cuando te conocí a ti, empezó la constancia, me entró el gusanillo, cada vez me gustaba más, me sentaba muy bien y cogí asiduidad.

– ¿Cómo te enteraste de la enfermedad?

A mi marido lo trasladaban a Dubai y fui al ginecólogo antes de partir, para irme con todo hecho. El ginecólogo me dijo que aprovecháramos para adelantar la mamografía y poder irme tranquila. Yo misma me hago exploraciones cada mes. Pero cuando me hicieron la mamografía, me encontraron un bulto y me dijeron que tenía que hacerme una ecografía, que habían encontrado un bulto. Yo para nada me preocupé, porque tengo mamas fibrosas y otras veces ya me habían hecho una mamografía y una ecografía.

Me dijeron que tardarían en tener los resultados de la biopsia una semana, que era la misma semana en la que debía de tenerlo todo empaquetado, porque teníamos que trasladarnos el resto de la familia a Dubai. No cancelé la mudanza ni le comenté nada a mi marido, porque nunca pensé que sería un tumor y porque él ya estaba en Dubai y no quería preocuparle.

Me diagnosticaron el cáncer un lunes y me operaron el viernes de la misma semana. A mi pesar, tuve que cancelar la mudanza.

Nunca quise perder la ilusión de la oportunidad de vivir en Dubai; esa ilusión me mantuvo muy animada. Así que pactamos con mi marido que seguiría él solo y que nos veríamos cada 2 semanas hasta que todo esto pasara. Con mucha ayuda y el apoyo de los míos lo pudimos sobrellevar.

-¿Cómo reaccionaste al saber que tenías cáncer? 

Cuando me iban a dar el resultado de la biopsia, iba sola porque jamás me imaginé que sería cáncer. Yo siempre he ido sola a los médicos y he sido muy independiente. Además, tenía tantísimas ganas de irme a Dubai, que pensé que quizás sólo me darían radioterapia y listos: me la hago y me voy.

Pero, realmente, cuando nos sentamos mi marido y yo delante del Doctor y éste me aseguró de que en un 99 por ciento de posibilidades tenía que hacer quimioterapia, que no era un tumor sino tres y que no se veían, fui consciente realmente de lo que me pasaba. Me quitaron los tres tumores y cortaron alrededor cierto margen de seguridad. El primer margen de seguridad no quedó bien limpio y, en la segunda operación, sí. Y, después de esta segunda operación, yo ya estaba caminando 6 Km. al día.

El trato fue espectacular por el equipo de médicos de la Clínica Teknon. Los doctores Manuel del Campo y Jordi Antoni. Me operaron 2 veces y, al despertar, tenía al doctor de mi mano.

– ¿Cómo te enfrentaste a decírselo a tu familia, a tus hijas, a tu marido?

Mis padres lo supieron desde el principio. A mi marido, cuando me dieron el resultado de la biopsia, se lo dije la primera vez por teléfono: él estaba en Dubai, en una reunión y reaccionó de forma muy templada diciendo que todo iba a salir bien. No le dije antes que tenía que hacerme una biopsia, porque nunca pensé que fuera cáncer ni quise asustarlo sin motivo estando tan lejos.

A mi hija mayor, que tenía 10 años (ahora tiene 11), le dije que a mamá le había salido un bultito en el pecho y que venía una época difícil. La oncóloga me recomendó que fuera lo más natural y sincera desde el principio con ella y le dije que era un cáncer, pero que lo íbamos a superar. Ella se echó a llorar desconsoladamente, diciendo que eso era muy chungo y que la gente se moría por esta enfermedad. Le dije que saldríamos adelante y que la vida tiene de todo: épocas más difíciles y otras no tanto, que había que apretar los dientes un poquito y tirar para adelante. A la pequeña de 5 años le dije estaba malita y que se me iba a caer el pelo y un día cogimos un secador y les dije: ‘Vais a desplumar a mamá’. Y así fue. Total naturalidad y positivismo.

– ¿Cómo sobrellevabas la quimio?

Con la primera quimio, salí echa polvo. Lo que hice fue ir a una nutricionista especializada en pacientes con cáncer. De la primera a la segunda quimio, noté mucha diferencia por el cambio en la alimentación, con muchos líquidos (caldos, agua, batidos de verduras..). Eso unido a empezar a hacer ejercicio me mantenía animada.

Había días que estaba realmente echa polvo. Tenía a mis padres todo el tiempo apoyando y mis amigas tampoco me dejaban sola. Mi marido venía cada dos semanas.

“Tenía tanta ilusión por la vida que jamás pensé que me iba a morir”

– ¿Cómo era tu día a día?

Durante la semana, dejaba a las niñas en el colegio y, por poco que podía, iba al gimnasio a hacer ejercicios suaves de cardio y fuerza, pues me hacían sentir que no estaba enferma, me generaban endorfinas y me dejaban más contenta. Ése era mi trabajo: ese ratito de deporte diario. Lo más duro era el fin de semana, pero el cáncer genera mucha solidaridad, tanto en el gimnasio, como entre mis amigas, en el colegio de mis hijas y con las madres… Todo el mundo se volcó conmigo.

– ¿No pensaste en pedirle a tu marido que volviera a Barcelona?

Nunca quise que mi marido perdiera la oportunidad de mantener su puesto de trabajo en Dubai. Yo, en mis trece, tenía claro que cuando los ciclos de quimioterapia acabaran nos íbamos a ir todos a Dubai de todas, todas. Ésa era mi ilusión. Habían ciclos muy, muy duros de quimio, pero siempre tuve apoyo, aunque mi marido no pudiera estar conmigo todos los días.

– ¿Qué te aportó el deporte durante tu enfermedad?

En el hospital, veía recomendaciones para gorritos, cremas especiales y eso me enfadaba. Pensaba cómo a nadie se le ha ocurrido que el deporte suave de cardio y fuerza y, cuando estás un poquito mejor de los ciclos (evidentemente, cuando estás hecha polvo no te puedes mover), para quitar la toxicidad, generar endorfinas, subir autoestima… No entendía que no promocionaran deporte en las secciones de quimio de los hospitales.

A mí, el deporte me ayudó a estar positiva y la gente lo notaba y me decían: ‘Hay que ver qué bien te vemos’ y eso me hacía subir la autoestima y me venía arriba; es un pez que se muerde la cola.

“Para recuperarte de la quimio, hay una parte física y otra, muy grande, mental”

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“Hay que tener en cuenta que cada persona lo vive de manera diferente, que cada tumor es diferente y que depende del cóctel y la agresividad del tumor o del cáncer, de si toca o no un órgano vital, puede ser más duro”

– ¿Tu enfermedad te ha dejado secuelas?

Tengo neuropatía en dedos y manos y se me duermen los dedos. Durante la quimio, fue duro, porque a veces no podía ni abrocharme la camisa. La sensación de hormigueo en uñas y pies aún la tengo; menos intensa, pero la tengo.

– ¿Cómo lo has superado?

Con positivismo, el hambre que tengo por la vida y mis ganas de trasladarme a Dubai con mi familia. Y, también, gracias sí o sí al deporte y a mis amistades, mi familia, el colegio de las niñas, las madres de sus amiguitas.

– ¿Cuál es la situación actual de tu enfermedad?

Llevo un año limpia. Estoy acabando parte del tratamiento, porque de los tres tumores, uno era muy agresivo. Hago gotero cada 3 semanas y dicen que da cansancio, sueño… pero a mí no me afecta para nada: hago el gotero y para casa. De hecho, tengo a mi entrenador personal el mismo día que hago el gotero: jajaja…

– ¿Cuál es tu situación personal actual?

Vivo en Dubai ¡¡¡por fin!!! (estamos haciendo un facetime y me enseña el sol y la playa desde su ventana). Entreno todos los día y, antes, ya era una mujer fuerte, pero es que ahora ya no hay límites.

Tus eventos Sandra son un servicio social, nunca dejes de hacerlos. Son dos horas de terapia risas, endorfinas… El 17 de diciembre estoy en Barcelona con mi esterilla en mano para tu último evento de Matt Pilates de dos horas en esa galería de arte en el Born con tanta alma… No puedo esperar. El último evento que hice contigo, me cargó las pilas para rato, nunca olvido tus frases, tu entrega, tu pasión…

“El tiempo va a pasar. Sí o sí, hay que mirar la vida con optimismo y, de manera realista, darle la vuelta a todo. Lo que marca la diferencia es cómo te enfrentas a las duras situaciones que la vida te pone delante, la actitud”

Muchas gracias, Arancha. No puedo esperar para verte, darte un abrazo y machacarte con las planchas de tríceps de Pilates. Felicidades por tu tesón, querida Arancha.