caminar Rápido: Una maravilla para el cuerpo y el alma

Todas sabemos que es difícil ir al gimnasio después de trabajar, cuando es la hora de la salida de los peques y toca llevarlos a extra escolares, prepararles la cena, bañarles… Con suerte, podemos ir un día o dos entre semana. Os explico mi caso y espero que os ayude.

He de decir que yo entreno duro, porque creo que una profesora tiene que dar ejemplo. Por eso, daba clases de cardio fuerte en un gimnasio muy reconocido donde estuve 8 años y, a veces, acababa tan cansada, que tenía que acudir al trabajo en taxi y algunos fines de semana no podía ni moverme, porque tenía que descansar la musculatura. Hablo de mi época donde daba más clases fuertes semanales. Por pura pasión, claro, porque me puede la pasión por mi trabajo. Disfrutaba tanto, que dejaba cada gota de alma y sudor en cada clase.

Pero esto, la verdad, no era muy saludable para mí, pues mi cuerpo ya estaba tan acostumbrado al trabajo anaeróbico o de alta intensidad, que solamente se sentía cómodo en esa franja de pulsaciones, pero todo lo que era vida normal (subir y bajar escaleras del metro, caminar largas distancias…) todo lo que podríamos decir que hacemos en la vida diaria, para mí era un suplicio. A veces, lo comparo con un comentario que hizo la deportista de natación sincronizada Ona Carbonell en una entrevista. Dijo que podía estar horas y horas entrenando en el agua en altas intensidades y que estaba totalmente bien, pero que a la que iba a caminar por un centro comercial o en intensidades cardíacas bajas era cuando se sentía realmente cansada. Yo me siento identificada con ella al cien por cien: mi vida era así cuando estaba dando clases de alta intensidad, que era casi a diario en mis épocas más fuertes: era subir encima de la bici de spinning, empezar una clase de GAP, radikal extrem y, estaba perfecta, pero al salir del trabajo, no podía ni caminar, me arrastraba y tenía muchísimas veces que acudir al trabajo en taxi, porque estaba totalmente agotada.

Tuve que parar el ritmo por una lesión en mi espalda y, a partir de ahí, un año antes de quedarme embarazada, ya bajé el ritmo por salud y me centré en el Estudio Pilates. Fue ahí cuando empecé a disfrutar caminando. Como no iba tan cansada, podía coger el metro tranquilamente. En aquella época, vivía en Barcelona, podía subir escaleras, ver el paisaje en el autobús, observar a la gente e incluso, a veces, ir caminando al trabajo y/o bajar unas paradas antes para poder caminar más.

siempre caminando desde que nació Enric con el cochecito, aquí apenas tenia 2 meses.

Empecé a disfrutar de las caminatas a paso rápido y me sentía realmente bien combinándolo con el entreno de Pilates. Claro, tengo que decir que al ser profesora, entreno 5 de 7 días y reconozco que entreno muy duro con el método Pilates. Sigo considerando que para ser profesional tienes que dar ejemplo a tus alumnos y demostrar que es posible hacer el ejercicio que pides, e incluso hacer ver que parece fácil. No voy a negar que me gusta lucirme: jajaja.

Cuando me quedé embarazada (después de dos tratamientos in vitro), ya llevaba 4 kilos de más. Las hormonas no perdonan y dos tratamientos pasan factura. Una vez embarazada, me detectaron un hematoma intrauterino que era del mismo tamaño que el embrión y si me movía demasiado podía arrastrar a mi bebé. O sea, que estuve 6 meses casi sin salir de casa y, cuando ya estaba avanzada, tampoco me movía mucho, ya que mi marido viaja continuamente y no quería que se me adelantara y pasar el parto (en mi caso, cesárea), sin él.

Todo fue muy bien: fue una cesárea programada por motivos que no vienen al caso y, a la semana de salir del hospital, empecé a caminar con el cuco y mi bebé. Primero, lo hacía de manera suave, pero luego iba cada vez más rápido.

“Caminar y abdominales hipopresivos me ayudaron a recuperarme después del parto”

Caminando detrás de enric este verano, sus primeros pasos

Llevaba casi un año sin caminar, ya que después de mi primera transferencia de embrión en la primera in-vitro caminé 5 km y no funcionó. A la segunda transfer, decidí estar en reposo y fue casi un año de reposo para una persona que llevaba 10 años haciendo deporte de alta intensidad. Una vez pasé la cuarentena y mi doctora me dio el permiso, empecé a hacer las caminatas más largas con mi bebé y abdominales Hipopresivos. Después de 50 días, empecé a introducir Pilates Matt en casa. La serie básica y, cada día, caminaba hora y media, porque era muy reconfortante para mi bebé y para mí. Caminar se empezó a convertir en una actividad de ocio muy, muy interesante: la gente me hablaba, miraba a mi precioso bebe y yo ‘más feliz que una perdiz’. Continuaba haciendo los abdominales hipopresivos, caminar hora y media cada día y, como mínimo 3 o 4 días a la semana, la serie básica de Pilates, que son 8 ejercicios sencillos de suelo que cualquiera puede hacer en casa. Como no di pecho, empecé a hacer un poquito de dieta, sobre todo, cuidando las cenas muy ligeras, pues de esta manera empecé a perder poco a poco los 17 kilos que había ganado al quedarme embarazada.

A día de hoy, peso lo mismo que pesaba mucho antes de quedarme embarazada, cuando daba las clases de alta intensidad. Pero con la diferencia de que ya no hago alta intensidad 3 o 4 veces por semana, sino que entreno alta intensidad 4 o 5 veces al mes. Mi manera de afinar la musculatura, perder peso, sentirme ágil, ha sido caminar y caminar sin perdonar ni un sólo día, mi hora y media de cada día que, para mí, es una auténtica maravilla.

Pero también una mujer que trabaja en una oficina o que cuida de su bebé, puede perfectamente caminar hora u hora y media diaria, cuidar su alimentación y hacer 3 veces a la semana la serie Básica de Pilates o una tabla sencilla. Yo realizo dos sábados al mes eventos de Pilates de 2 horas (es como un taller, con 2 horas me da tiempo de explicar muy bien el método y la técnica, en lugares maravillosos para que sea algo realmente bonito) y una master de cardio gap, también de 2 horas. En estos eventos, la mayoría somos madres que no disponemos de tiempo para ir al gimnasio entre semana. Por eso, son ideales para darnos un subidón de adrenalina cada 15 días y ponernos para arriba.

“Cada día puedes sacar tiempo para caminar rápido”

Parada técnica para desayunardespués de 30 minutos caminando rápido,  antes de entrar a trabajar para dar mis clases de Pilates

Caminar a paso rápido es algo que puedes hacer a diario, una horita la puedes sacar bajando del metro 3 o 4 paradas antes y os aseguro que funciona, para quemar calorías y, especialmente, para oxigenar nuestra alma. Como dice Arancha, una alumna y amiga, “una vez fui al médico y me dijo: te voy a dar un jarabe que te va a ir bien para toda la vida. Camina una hora diariamente… Después de una hora caminando rápido, todos los problemas son menos. Aprieta el abdomen cuando lo hagas, exhala largo y profundo con cada paso y disfrútalo. Es gratis y una auténtica maravilla…”.

 

 

¿Es recomendable hacer Pilates embarazada?

Esta es una pregunta muy peliaguda. Como especialista en el Método Pilates para embarazadas, puedo decirte que cada caso es un mundo. Desde que soy entrenadora personal y, sobre todo, especializada en embarazo y post parto, he tenido muchas mujeres que me han hecho la misma pregunta y yo siempre contesto lo mismo. ¿Hacías deporte antes de estar embarazada? ¿Tu embarazo es de riesgo? Si la respuesta es sí y han pasado las 16 semanas de rigor (las más peligrosas en el embarazo), entonces podemos ponernos manos a la obra, pero siempre depende si ha sido deportista de élite, una mujer que hace deporte con asiduidad o  una persona sedentaria. El gran problema es cuando una mujer no ha hecho nada de ejercicio o Pilates antes de su embarazo y, de repente, se queda embarazada y quiere hacer todas las actividades (bastante común). En ese caso, mi consejo sería empezar con sesiones muy suaves y controladas, siempre en grupos reducidos con otras embarazadas o con entrenador personal.

Si el embarazo es de riesgo, depende del nivel de riesgo, recomiendo tranquilidad y seguir las instrucciones del médico, pues no vale la pena poner en peligro  algo tan bonito como es la vida de nuestro hijo y nuestra salud por una inconsciencia.

Estos son los beneficios de practicar el Método Pilates en el embarazo:

-Acompaña los cambios emocionales y sociológicos durante la gestación. Ayuda a controlar el estrés, la ansiedad y la depresión experimentada en ocasiones.

En el Montseny días antes de tener Enric

-Menores intervenciones obstétricas.

-Los cambios hormonales producen relajación de las paredes venosas (siendo más frecuentes las hemorroides) y los ejercicios del suelo pélvico ayudan a reducir el riesgo.

-El sistema digestivo muchas veces se encuentra afectado, con digestión lenta y extreñimiento y el ejercicio regular ayuda a acelerar el metabolismo y el tránsito digestivo.

-Ayuda a ganar seguridad y tranquilidad frente al momento del parto, ya que con el Método Pilates aprendes a ser más consciente de los cambios del cuerpo y del crecimiento del bebé.

Después del parto, pasada la cuarentena y si el médico te da el permiso, con el Pilates hay una recuperación post parto más rápida: se fortalece la zona abdominal, se reducen los síntomas de incontinencia y mejora la circulación sanguínea y el estreñimiento.

Doy fe de que gracias al método Pilates, los ejercicios de Gimnasia Hipopresiva y el cardio largo y suave, mi recuperación tras el parto ha sido espectacular.

Tambén quiero transmitir a las mujeres que nunca han hecho deporte y que cuando están embarazadas quieren hacer todo, que vayan con la calma, que lo importrante es pasar el primer trimestre tranquila, que el embarazo sea seguro y que nos hemos de mentalizar de que el cuerpo va a cambiar y que, tras el parto, ya podremos volver a nuestro estado original o cerca. Pero mientras estamos embarazadas, mi opinión personal es que hay que disfrutar el momento y no estresarse por hacer todo tipo de ejercicios que antes ni se te habían pasado por la cabeza realizar.  En mi opinión, cambios bruscos no son lo más adecuando cuando estás embarazada.

Dias antes de tener a Enric, con 17 kg. más

Mi experiencia como deportista de alta intensidad fue que después de 2 in vitro fallidas y un hematoma intrauterino, no pude moverme casi en todo el embarazo, porque si el hematoma se trasladaba, podía arrastar el embrión. Los tres primeros meses los pasé casi todos en cama y, después, moviéndome lo mínimo, me engordé 17 kg. Me encantó engordarme, porque me gustaba mi barriga. Acepté que lo importante era que mi bebé naciera sano. Acepté mis piernas gruesas y mi glúteo gigante, sin problemas. Mi marido se reía porque nunca hubiera podido imaginarme con un glúteo tan gigante y yo estaba encantada. Tras la cesárea y pasada la cuarentena, me puse manos a la obra. Recomiendo no esperar demasiado para cerrar la diástasis a causa del embarazo.

Si estás embarazada, mi humilde opinión es que lo disfrutes. Si no es de riesgo, depende que has hecho antes, puedes hacer ejercicio más o menos intenso. Como te decía al comienzo de mi post, si haces Pilates, siempre en grupos reducidos o con entrenador personal.

No te agobies por la celulitis, piensa que la mayoría del peso ganado es retención de líquidos y tras el post parto, si te lo trabajas, puedes volver a tu estado anterior, incluso mejor, pero tienes que trabajar duro…  En mi caso, he perdido todo el peso ganado, me siento más fuerte y feliz (con mi hijo Eirc) que nunca.

El placer de los estiramientos en el cuerpo y en la mente

Actualmente, está muy de moda el entreno exprés, la recompensa inmediata, el sudor a raudales… Y puedo entenderlo. En esta sociedad que todo va deprisa y no tenemos tiempo para nosotras, cuando dispones de un rato, prefieres ir al gym y sudar, ya que piensas que el haber sudado hace que te adelgaces, o que estés más cerca del objetivo deseado. He de decir que también me encanta esta sensación de sudar: noy hay más que verme en la Master Class de Cardio Gap de 2 horas que estoy poseida y las endorfinas y adrenalina se apodera de mí y de todas nosotras… Pero cuando descubres el placer de los estiramientos ya no hay vuelta atrás…  Es pura gloria.

Master Class Pilates matt. Sandra (alumna muy estimada) estirando y oxigenando la espalda

Por eso adoro el método Pílates, porque aparte de que todos los ejercicios salen del centro de poder y, hasta cuando pestañeas, activas el abdomen, hay una parte muy importante dentro del método que es la que estás trabajando los estiramientos y la flexibilidad de todas las articulaciones y los músculos. Cuando acabas de hacer estiramientos, sientes que el oxígeno ha recorrido hasta el último músculo profundo pequeño de tu espalda, piernas… En fin, todo tu cuerpo y te sientes totalmente renovada. Ya no hay vuelta atrás… Acabas de descubrir algo muy bueno, y és darle vida a tus articulaciones; algo que jamás harías con otra discicplina:  acabas de darle vida a tu santuario -tu cuerpo-, que estará contigo hasta el último día de tu vida y hay que tratarlo como se merece.

Tomy Gumerson, un gran maestro de las artes marciales, define la flexibilidad como “la amplitud total del movimiento de una articulación o grupo de articulaciones, en un efuerzo momentáneo, con ayuda de un compañero o de un objeto”

La flexibilidad me parece importantisima, tanto si haces deporte como si no. Si eres deportista es extremadamente importante, ya que unos músculos rígidos interfierren en la acción muscular correcta. Al no trabajar la flexibilidad, el movimiento se vuelve ineficaz, hay mala circulación de la sangre, el tiempo de recuperación es más largo y , finalmente, empiezan las lesiones que nunca acaban. Y puede ser que hasta tengas que abandonar la disciplina, porque tus articulaciones finalmente te van avisando de  que no aguantan más.

En el caso de que no seas deportista, también es muy importante que trabajes la flexibilidad, ya que anatómicamente puedes tener un acortamiento y todos perdemos flixibilidad con el paso de los años (es algo natural).

Para trabajar la flexibilidad, tenemos diferentes disciplinas. Por ejemplo, el yoga; las clases de estiramientos asistidos, en grupo, o en solitario, y el Pilates: uno de los puntos que adoro de la contrología es que trabaja desde el alargamiento y que los estiramientos son dinámicos. Hay muchas más disciplinas en las cuales trabajas los estiramientos.

Ejercicio Saw de Pilates donde se alarga la musculatura lateral y se quitá presión a la columna

Tanto si eres deportista como si no, lo que conseguimos con los estiramientos es que, al trabajar la flexibilidad, ampliamos el rango de movimiento, oxigenamos las articulaciones, aumentamos el rendimiento y la potencia durante la actividad física, disminuimos la mala circulación y la fatiga muscular, aumentamos la capacidad de recuperación, disminuimos la posibilidad de sufrir lesiones…

Te pongo un ejemplo, que es lo mío (jajaja). Si nunca haces deporte extenuante, pero haces estirameintos y los trabajas, si un día te caes, vas a caer diferente, pues es mucho más difícil que “te rompas”. Conozco señoras,  de unos 70 años, y son muy flexibles, gracias a que llevan años trabajando los estiramientos. A veces me dicen: “Oixx, tengo una amiga muy delgada, pero no hace nada de estiramientos. Ayer se cayó y se rompió la muñeca“. No quiere decir que si haces estiramientos no te vas a romper nada. La ley de Murphy actúa muy bien. Pero sí te puedo asegurar que si estás flexible tienes muchas menos posibilidades de romperte, caes diferente, tus músculos tienen una flexibilidad extraordinaria y capacidad de alargarse y volver a su lugar de origen sin muchas complicaciones.

Pero yo no quiero definiros los estiramientos como un jarabe para no romperte cuando te caes, para que puedas llevar el pie a tu cabeza, ni para que no te lesiones en tu running. Lo que quiero intentar transmitiros es que los estiramientos son un auténtico placer para el cuerpo y la mente y os animo a que los practiquéis: son una auténtica maravilla. Además de rejuvenedores, te hacen sentir ágil, que para mí es esencial sentirme ágil para poder cuidar mi hijo y jugar con él, tirarme por el suelo, hacer el elefante, el perro y el gato con él… ¡¡Los estiramientos son pura vida!! Mi recomendación es que no te centres solamente en sudar como una loca, que al final del día para perder peso el 80 por ciento es la dieta y el 20 por ciento el deporte. Que si haces cardio disfrutes después de unos buenos estiramientos y que si tienes que escoger, que dediques un día solamente a estirar. Tu cuerpo y tu mente te lo van a agradecer.

Clara, estirando cuádriceps, después de la sesión de Master Class Cardio Gap

En mi Master Class de Cardio Gap de 2 horas dedicamos los últimos 14 minutos a estirar y a veces hacemos 2 horas y 10 minutos en total y acabamos estirando cerca de 18  minutos al final . Los estiramientos son esenciales para mí y es algo que mi cuerpo abraza y agradece mucho más que cuando años atrás (por juventud e inconsciencia) me centraba solamente en el cardio, o el spinning y no estiraba nada. Ahora, con 41 años, soy muchísimo más flexible que hace 15 años… Benditos estiramientos: ¡como me habéis cambiado la vida!

PD. Siempre desde la perspectiva de una mamá de 41 y profesora, amante de la docencia por vocación.

Los seis principios de Pilates

Joseph Hubertus Pilates nació en Alemania en 1880. Próximamente, os explicaré quién fue, qué hizo y cómo cambió la vida de muchas personas (incluida la mía). Pilates era un gran observador de los animales, de cómo economizan sus movimientos y de su capacidad de evitar lesiones. Los animales aparentemente parece que no se esfuercen, pero porque tienen un control absoluto de su cuerpo.

Lo que buscamos con el Método Pilates no es solamente fortalecer músculos grandes, sino también los más pequeños, activar la musculatura más profunda, reforzar las articulaciones a través del movimiento y así ofrecer una gran estabilidad y mayor fortaleza a nuestro cuerpo. Lo hacemos de adentro a fuera, a través de la práctica de músculos que jamás pensábamos que tenemos. A todo ello lo denominó la técnica de la “Contrología“, porque con el Pilates tenemos un control absoluto de los movimientos que realizamos, no solamente en la clase, sino aplicados a nuestra vida diaria o a nuestro deporte habitual.

Por eso, en las primeras sesiones de Pilates, no entiendes nada. Todos son movimientos extraños y unas grandes agujetas abdominales al día siguiente. A medida que vas haciendo más clases, te vas enganchando. Las series son las mismas de suelo  y, cada vez que las repites, descubres que te van saliendo mejor. Pilates decía que la serie básica había que hacerla cada día (8 ejercicios básicos en matt) y eso hago yo. Nunca te cansas y, cada vez que repites un ejercicio, parece que el siguiente sale mejor.

Os voy a poner ejemplos, que es lo mío. Cuando yo era mucho más joven, estuve trabajando de camarera un verano y hacía muchos viajes de la terraza a la barra del bar, a llevar copas, tazas, platos… Hasta que mi encargada me dijo…: “Aprende a llevar la bandeja cargada en una mano y no tendrás que hacer tantos viajes ¡economiza! Llena la bandeja hasta los topes y haz que tus viajes sean más efectivos”. Esto es lo mismo que hacen los animales (gatos, perros, leones…), pero de una manera totalmente natural. Economizan sus movimientos y, de esta manera, fortalecen todas sus articulaciones y parece que se muevan sin esfuerzo, que tienen un control brutal sobre su cuerpo y esto les sale de manera innata.

Profundizando en la técnica con una alumna muy querida

Como algunas sabéis, entre semana soy profesora en un Estudio Pilates y, cuando muestro algunos ejercicios avanzados, parece que los hago sin esfuerzo, que para mi es fácil. Y no está lejos de la realidad. He aprendido a realizar mis ejercicios desde los 6 principios de Pilates y la práctica es lo que hace que cada vez interiorices más estos 6 puntos.

A veces, después de una clase, alguna alumna novel, me pregunta sobre tal o cuál ejercicio, que no sale, que es difícil. Yo siempre digo lo mismo que decía el maestro Joseph Pilates:

El Pilates no se explica, se practica. El Pilates no se habla ¡se practica! Trabaja y entenderás cada día más mi método

La mayoría de las personas que hacemos ejercio aeróbico estamos acostumbradas a la recompensa inmediata, a sudar muchísmimo en una clase de cardio, ya que se suelen utilizar músculos grandes como el cuádriceps y, al mover más masa muscular, es más fácil sudar antes. En Pilates, todos los ejercicios salen del centro de Poder o Core (abdominales, lumbares, caderas, glúteos) y la primera vez es muy desagradecido, porque no entiendes mucho y no sudas. Eso sí, a medida que vas practicando, te das cuenta de que tienes que estar totalmente concentrado en lo que estás haciendo para que te salga bien. Por lo tanto, esta conexíon con tu musculatura más profunda y el centro de “Poder”,  hace que estés durante la sesión trabajando tu mente y es imposible estar pensando en otra cosa. Por lo tanto, aprendes a conectar con tu interior y a aplicar, sin darte cuenta,  los 6 principios de Pilates. Y cuando leas este post, si hace tiempo que estás haciendo Pilates, especialmente, en mis sesiones de dos horas que intento explicar todo muy bien al detalle, dirás: “¡Ostras, es verdad, ahora lo entiendo todo!”. Si, por el contrario, nunca has practicado la Contrología, te va a venir muy bien saber de antemano estos principios.

Preparados para hacer un Roll Up, ejercicio de la serie básica de Pilates Matt

Estos son los 6 principios de Pilates que ayudan a que nuestros movimientos sean productivos con mis ejemplos clásicos y caseros:

  1. Respiración. Mediante las inspiraciones y expiraciones profundas, expulsamos el aire viciado, eliminamos toxinas y reciclamos oxígeno que revitaliza nuestro sistema.
  2. Precisión. Concentrarnos en hacer un movimiento aislado. Haz siempre un círculo con una pierna y, si miro tu cuerpo sin ver tu pierna, jamás imaginaría que estás moviendo nada.
  3. Centro. El Power House o Centro de Poder Abdominales, lumbares, caderas glúteos. Toda la energía nace aquí. Como digo siempre, cuando eres pilatera, mueves las pestañas y activas el abdomen.
  4. Control. No realizar movimientos bruscos, para evitar lesiones y dominar absolutamente la velocidad del movimiento. Imagínate un vals con su “1, 2, 3, 1, 2, 3…”. Pues el mismo tiempo de recorrido cuando subes una pierna y la bajas. No la subas lenta y la bajes como un saco de patatas, como un peso muerto. El mismo recorrido de ida que de vuelta.
  5. Concentración. Presta atención a los movimientos que realizas. Es lo más dificil al principio, pero te ayudará a trabajar tu mente.
  6. Fluidez. Los movimientos son dinámicos; no son estáticos como en otras disciplinas. Tienen que ser fluidos, elegantes, bonitos y muy estéticos visualmente. La velocidad la manifestamos con la economización del movimiento. Siempre pongo de ejemplo el Vals.

Aquí tenéis los seis principios del Pilates explicados desde la perspectiva de una mamá de 40, profesora de Pilates y amante del método.

Di adiós a la desgana en el gym

Lo primero: ¡Feliz entrada de año a todas!

Ahora que empieza el año lleno de buenos propósitos debemos de ser conscientes de que más vale hacer las cosas bien, con ganas. Calidad no cantidad. Lo importante es como lo haces.

Como muchas de vosotras sabéis, he trabajado durante 8 años en una cadena de gimnasios high level. Fueron los años más intensos de mi vida a nivel de esfuerzo físico y mental. Para mí, dar clases es totalmente vocacional: dejé hasta el último suspiro de energía e incluso mi salud, con la intención de ayudar y mostrar que todo es posible con ganas y actitud. En todos estos años, he pasado muchas horas asistiendo a personas en sala de Fitness y he visto de todo. Pero lo que me ha impactado más y con lo que he luchado hasta el límite es con la desgana de las personas.

‘Cuando haces cualquier actividad que requiera movimiento, sino le pones ganas, no hay efectividad’

Cuando haces deporte sin ganas, como, por ejemplo, colocarte en la máquina elíptica mirando la tele, solo con la intención de sudar, con el abdomen flojo, sin empujar ni tirar de los barrotes cuando toca, con los brazos sueltos y pensando en las lentejas, el novio o los niños… Como digo siempre: ¿Efectividad? ¡Cero! Claro que es mejor que quedarse en casa comiendo patatas fritas y mirando una telenovela, pero no esperes conseguir resultados.

Pues he visto durante años, las mismas personas siguiendo este proceso, sin dejarse ayudar. Y nunca pude apreciar cambios físicos en ellos. Eso sí, cambios de actitud (a peor), sí. Porque cuando pensaban que iban cada día al gimnasio y que no obtenían resultados, la fustración iba en aumento y, al final, acababan quemados del gym. Aplicar el aquí y el ahora no es algo nuevo. Pero si no tienes las herramientas, no sabes como hacerlo y te aburres, es cuando empiezas a pensar en cosas que no vienen a cuento y, mientras haces tus movimientos, te desconcentras y pierdes el interés.

Por supuesto, eso es difícil que pasara en mis clases, porque yo me dejaba el alma para que estuvieras alerta al 100 por cien durante todo lo que durara la actividad. Hasta el punto de que algunas personas se podían enfadar conmigo, pero luego venían a darme las gracias por no haberlas dejado a su rollo, ya que con mi tesón e insistencia rindieron muchísimo más que si los hubiera abandonado al fondo de la clase y me hubiera puesto una venda en los ojos.

Éste es uno de los ejercicios de una de mis Master Class de Cardio GAP de arrastre de toalla

En el momento en el que participas en una de mis clases, una Master Class o un Taller, yo intento -y soy consciente de que lo consigo en la mayoría de los casos- que te dejes llevar por mí, que te concentres y que fluyas, que conectes con tu cuerpo. Procuro que, durante las 2 horas de la clase, te olvides de los problemas de la vida diaria, disfrutes ‘el viaje’ que vas a emprender contigo misma, vivas el proceso y, si es posible, con una sonrisa de oreja a oreja al acabar.

En la foto de arriba,  Master Class Cardio GAP 2 horas , puedes ver que  estamos realizando  un ejercicio arrastrando una  toalla con la punta del del pie, procuro que, cuando exhales, actives el abdomen, al llevar la toalla hacia el centro y así consigas un trabajo absolutamente eficaz y efectivo de aductores desde el core, ya que siempre intento que tomemos consciencia del ‘centro’. Con 2 horas tenemos tiempo suficiente para  profundizar en la técnica de las planchas isómetricas (que tanto están de moda)  en la segunda parte de la Master.

También recomiendo encarecidamente Pilates, porque te ayuda a tener consciencia de lo que estás haciendo en cada momento, de tener consciencia de tus músculos más profundos y activarlos para obtener una mayor eficacia en los movimientos,  que luego puedes aplicar a tus actividades diarias, como cuando caminas, compras, coges a los niños en brazos, mueves los muebles de tu casa… Y, al menos, si tienes tiempo de ir al gym una horita, 2 o 3 veces por semana, que la aproveches de verdad, que sea efectiva, pues si te pones al fondo en una clase con la intención solo de moverte, es fácil desconectar del aquí y ahora y seguir pensando en lentejas, los niños o los novios: jajaja. En el caso que Pilates te enamore, ya pasamos a otro nivel, entonces te recomiendo Estudio Pilates donde vas a profundizar en la técnica y vas a utilizar las máquinas, (Reformer, Chair, Cadillac, Barril y todos los elementos como aro, fit ball, soft ball, foam roller, gomas, etc). consiguiendo resultados increibles.

Estos son los 6 principios de Pilates nos ayudan a que nuestros movimientos sean productivos:

  1. Respiración
  2. Precisión
  3. Centro
  4. Control
  5. Concentración
  6. Fluidez

“Lo que hace que trabajemos con estos 6 principios es la efectividad, la eficacia, que el cuerpo trabaje inteligentemente”

En mis eventos de Pilates, siempre repasamos los principios del método . No hace falta que de entrada te sepas al dedillo los 6 principios de Pilates, aunque en breve voy hacer un post profundizando en cada uno. En el primer post del blog “Cómo activar el abdomen“, te doy algunos consejos para que puedas aplicarlos cuando caminas, hagas algún deporte o actividad y así intentes activar el centro con la exhalación. Por algo tenemos que empezar. A mí, por ejemplo , me encanta escalar las pirámides de cuerdas en la Barceloneta (me puedes ver en la primera foto de este post, aquí mi hijo tenía 3 meses). Con cada paso que subía y cada exhalación, la conexión con el core era absoluta. Después de la cesárea, perdí la sensibilidad en el centro durante unas semanas y, tras la cuarentena y con el permiso de mi doctora, no dudé en que todo el entreno que debía hacer empezaba por la conexión del abdomen profundo.

Con el Pilates, la efectividad se traduce en que todas tus actividades empiezan a fluir con resultados: sea caminar por la ciudad, ir en bicicleta, incluso las tareas del día a día. Cuando cambias el chip y empiezas a tener consciencia de lo que estás trabajando y te centras en el ahora y en lo que estás haciendo, se enciende una luz: hay un antes y un después y comienzas a entender tu cuerpo y, por supuesto, a notar resultados, ya que desde ese momento en adelante empiezas a fortalecer tu cuerpo y mente.

¡Un abrazo para todas!

¿Qué significa activar el abdomen?

Es muy importante sentirte fuerte al nivel de la faja abdominal. Más allá de que te sobren o falten algunos kilos, pienso que hay que sacar la mejor versión de una misma con lo que tenemos.

Después de los partos, la faja abdominal profunda queda suelta e incluso puede quedar con una diastiasis, que es la separación de los rectos abdominales a causa del embarazo.

Yo soy partidaria de empezar a activar nuestra zona central lo antes posible, en cuanto el médico nos da vía libre después de la cuarentena. Podemos hacerlo a través de Pilates o de abdominales Hipopresivos, pero ahora os doy un consejito para salir del paso:

Ponemos nuestras manos en las costillas, de pie y sentimos cómo cada vez que exhalamos, las costillas se cierran como si fuera una acordeón y también se cierra la caja torácica, que se hace chiquitita.

De pie, debes de notar con las manos en las costillas que, al exharlar, éstas se cierran

Imagina que estamos en el casting del anuncio de caramelos Halls. La exhalación debe de ser larga y fuerte. Cada vez que lo haces, debes de sentir que llevas el ombligo a la columna, que el ombligo va hacia atrás y notas un abracito suave en tu cintura, como el que te podría dar tu hijo de 3 años y que te apreta cada vez que exhalas.

También puedes imaginar un corsé en el abdomen más profundo (el transverso abdominal) que se estrecha con cada exhalación larga. Puedes repetir este proceso cada día, unos minutos, pero lo importante es irlo introduciendo de manera automática, que cada vez que sueltas el aire, tu ombligo va hacia dentro y tu cintura se estrecha con un corsé profundo.

A mí, por supuesto, me sale de manera automática porque soy profesora y lo practico cada día de mi vida, pero está claro que si no practicas se pierde la costumbre; es cuestión de hábitos.

Ilustración que muestra la corrección postural y el cuidado del abdomen

Yo siempre pongo la salud por delante de la estética y las razones de tener un centro fuerte (“Power house” como lo llamamos en Pilates) es porque te vas a librar de dolores de espalda y, también, porque ¿a quién no le gusta marcar cintura? Pues bien, si incorporamos la activación del abdomen en nuestro día a día, siempre vamos a estrechar el perímetro de nuestra cintura 2 cm.

En cuanto puedas hacer deporte, al caminar, si consigues activar el abdomen, cada vez que sueltas el aire al hacer el esfuerzo (coger bolsas de la compra, o a tu hijo), vas a conseguir trabajar y fortalecer una de las partes más importantes de nuestro cuerpo, que es el abdomen más profundo, el transverso abdominal que protege nuestros órganos internos, nuestra faja abdominal natural.

Debemos de pensar que todos nuestros movimentos salen del centro, que nos está ayudando a realizar todos los movimientos funcionales del día a día. Por lo tanto, vale mucho la pena realizar la activación del abdomen e incorporarlo a nuestra vida como algo mecánico, como lavarnos los dientes.

Yo siempre digo que me levanto y, automáticamente antes de desayunar o ducharme, llevo mi ombligo a la columna y estrecho mi corsé más profundo ¡como si no hubiera un mañana! Jajajaja… Es verdad que la única manera de incorporarlo es prácticándolo. ¡Ánimo! Los resultados valen la pena, te notarás cada vez más fuerte a nivel interno, sin necesidad de llevar una faja artificial.

Un abrazo para todas y ¡feliz año nuevo!