Por qué me gusta el masaje sacrocraneal

Hace varios meses, conocí Silencio y publiqué un post en este blog que tuvo mucha aceptación. Fue entonces cuando empecé a ir con Núria, su especialista en masaje sacrocraneal. El caso es que llevo ya cinco meses y quería escribiros este post para contaros los resultados que yo misma he experimentado.

Lo primero que quiero contaros es que el masaje sacrocraneal es de osteopatía. Medjiante suaves presiones con las manos, el terapeuta estimula el esqueleto y los tejidos conectivos. Especialmente, el cráneo y el sacro, que es el hueso que se encuentra en la base de la columna vertebral. La teoría que hay detrás de este masaje es que el cerebro y la médula espinal tienen unas pulsaciones determinadas que son vitales para la salud y que el experto puede detectar y modificar.

Foto de footer.com

Este tipo de masaje es recomendable para personas que sufren estreñimiento, dolores de cabeza y de cuello y, entre otras cosas, alteración del sueño

El motivo por el que decidí tratarme yo fue precisamente porque tenía insomnio. Pues bien, a las dos sesiones, ya comencé a dormir mucho mejor. Después continué yendo porque me parece un tratamiento mágico. Me explico. La terapeuta siempre me detecta lo que me pasa. Hace pocos días, tocó una parte de mi cuerpo y le dije que me dolía. Me contó que estaba relacionada con la figura del padre. Me puse a llorar. En una semana, se iba a cumplir el 25 aniversario del fallecimiento de mi padre y, efectivamente, estaba muy sensible con esta cuestión.

Foter.com

En otra sesión, me explicó que tenía demasiadas ideas en la cabeza y que tenía que conectarme mejor con mi cuerpo. Lo cierto es que -literalmente- no pisaba el suelo: llevaba varios días que me costaba bajar las escaleras y tenía que cogerme a una barandilla. Vamos, que siempre me acierta lo que me pasa emocionalmente. Y, aunque no lo parezca, noto que me trata internamente todas esas cosas que me pasan y me preocupan tanto con el masaje como con sus sabios consejos. ¡Os lo recomiendo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *