Mi experiencia en la Master Class Matt Pilates de sandrixfitmami

Por fin os voy a contar mi experiencia en la última Master Class de Sandra, mi compañera de blog y súper profesora de Pilates.  Fue el pasado 14 de enero, cuando acudí a su sesión de Matt Pilates en la galería de arte Anaglifos art Fáctory.

Lo primero que os quiero contar es que me encanta que Sandra hable de sus Master Class de Matt Pilates, pero, honestamente ¡yo no sé de qué me está hablando! Jajajajaja… Lo de Master Class y Pilates lo puedo llegar a entender, pero lo de Matt no tengo ni idea de lo que se refiere Sandrita con esta palabra. Luego he visto que es una variación del Pilates, pero en Internet lo leo con una sola ‘t’ y ya no sé si va con una o con dos  ; )

Estoy al fondo muy relajada en los pocos segundos que Sandra te deja tumbarte

Lo segundo que os quiero contar es que yo no tengo tiempo de ir al gimnasio ni tampoco me esfuerzo por sacarlo. A Sandra la conocí porque fue mi entrenadora personal durante bastantes meses y, con ella, a partes iguales, me reía y practicaba ejercicio a tope. Al igual que cuando me entrenaba solo a mí, las dos horas de ejercicio tengo que decir que son una pasada. Se te pasa el tiempo entre esforzarte al máximo y las risas que te entran cuando te dice frases del tipo: ‘imáginate que tienes que entrar en una 36 del Bershka‘, o bien, que ‘tiran de tus brazos Arnold Schwarzenegger y Sylvester Stallone’.

Sandra te pide que hagas ejercicio con tanta gracia, que no puedes ‘defraudarla’

Sandra tiene mucha energía y te hace sudar la camiseta, los calcetines y ¡lo que haga falta! Reconozco que su sesión es tan agotadora, que en más de una ocasión me vi mirando el reloj de reojo. Porque pensaba que no llegaría a cumplir con las dos horas de puro agotamiento (y yo, que estoy en baja forma). Así que cuando acabó la sesión me sentí muy satisfecha de haberlo conseguido.

Aquí estoy monísma como si fuera a salir a correr en una carrera

La verdad es que, para una madre trabajadora y ama de casa como yo (y esposa y mujer, y amiga e hija, que sólo con escribirlo ya me estoy estresando), la idea de ir una vez cada quince días, un sábado por la mañana que, al menos yo, lo único que tengo que hacer es llevar a mi hija a sus partidos de baloncesto (si los tiene) es realmente cómoda. Y, también, relajante. Puede ser que te estreses un poco hasta que llegas al sitio, pero luego es una delicia, porque el horario es bárbaro: no tienes que madrugar mucho, llegas a casa a una buena hora para comer y durante la sesión estás tranquila y relajada. No tienes prisa. Sabes que es tu momento.

La sesión de enero fue mi segunda de Pilates y ya noté que me sentía mejor por dentro y por fuera y que entendía mucho mejor el entreno, ya que Sandra se explica muy bien, pero son tantas cosas que puede ser que se te escape alguna explicación. Y eso de que el final te hagas una foto bonita de grupo tipo ‘lo he conseguido’ y que luego te puedas tomar un zumo de fruta y bombones es un detallazo.

Foto de grupo al finalizar la Master Class

Este febrero, quiero repetir. Sé que luego tendré agujetas durante una semana en unos lugares del cuerpo que ni sabía que existían. Pero quiero superarme un poco. Así que gracias, Sandra, por cuidarnos tanto y preocuparte por nosotros. Que sepas que en mi día a día pienso en ti, cada vez que meto el abdomen para cuidar mis lumbares y cuando camino como si alguien me tirara del pelo para caminar recta y ‘bien bonita‘, como nos dices.

 

Cómo elegir tu centro de estética

He tenido la gran suerte de que, por el trabajo que he realizado, he podido probar numerosos cosméticos, tratamientos de belleza faciales y corporales, conocer un sinfín de centros, doctores y esteticistas con las que incluso he trabado una muy buena amistad. Mis familiares y amigas lo saben y, muchas veces, cuando quieren acudir a algún centro para realizarse una hidratación facial o un buen masaje de espalda, por ejemplo, me preguntan dónde acudir en Barcelona.

En otro post, os prometo que os recomendaré mis mejores direcciones de belleza. Pero en éste, lo que quiero es haceros algunas recomendaciones, para que podáis elegir los mejores por vostras mismas. Ahí van mis consejos:

Imagen de Ribé Clínic
  1. En muchos servicios, vale la pena pagar más. Durante mucho tiempo, estuve yendo a la peluquería que tenía delante de mi piso. El precio no estaba mal, pero sobre todo lo hacía por comodidad. Un día, un peluquero muy conocido me hizo ver que tenía el pelo estropeado por la coloración (lo notas porque es difícil pasar un peine) y un corte de pelo que ‘no se aguantaba’. Para sanearlo, me corté el cabello casi como un chico y decidí que, aunque tuviera que ir un poco más lejos, que vale la pena que te coloreen el cabello con un buen producto. Y, si no tienes mucho dinero para cortarte el pelo, más vale que vayas tres veces al año, pero a uno que realmente sepa lo que hace. De verdad, se nota.
  2. Es una cuestión de salud. Yo me he hecho la depilación láser (si no la has hecho, es muy recomendable) y no la depilación mediante luz pulsada. Y he buscado que fuera el láser más eficiente del mercado y que me la hiciera un dermatólogo, una enfermera o un especialista. Una vez, me hizo el láser una esteticista y me quemó las piernas. Estuve una semana que no podía dormir boca abajo ni ponerme tejanos y, dos semanas más, con los puntos rojos de los ‘disparos’ en todas las piernas. Cuando llamé para pedir una explicación, no me convenció lo que me contestaron. No volví jamás. Ten en cuenta que aparatologías de estas pueden causar quemaduras graves y que algunas incluso puedes denunciarlas.
  3. Que no te prometan milagros. Durante mucho tiempo, estuve yendo a uno de los mejores centros de estética de Barcelona. Quería perder volumen y lo conseguí. Pero la directora del centro lo tenía muy claro: yo debía de poner de mi parte y adelgazar. Cuando elijas un centro, asegúrate de que no te prometen cosas que no pueden cumplir y que quien te atienda sea honesto. En estética, la honestidad es un valor fundamental. ¿Cómo puedes averiguar si no te están ‘vendiendo la moto’? Cuando ves que a determinadas preguntas te contestan con una respuesta que puede ser del tipo: “no quedará bien del todo por tal motivo”, “deberás después aplicarte la crema en casa para que sea más efectivo”… Es decir, que te dicen claramente hasta dónde pueden llegar y qué tienes que hacer tú.
  4. Regálate la experiencia y relájate. Una peluquería, un centro de masajes… tienen que ser sitios que te entren por los ojos. Vamos a ver: si vas a relajarte mientras te cortan el pelo o te hacen un masaje, ¿no es mejor regalarte la vista, en un bonito centro, con luz, donde te pongan batas limpias y la butaca para lavar el cabello incorpore un masaje mientras estás sentada y te lavan la cabeza con un masaje? Es tu tiempo. Regálate no sólo un servicio, sino un momento de relax completo.
Cabina de Natura Bissé

 

Entrevistamos a Coco Comín, directora del musical Moustache, The Rhythm Musical

Seguro que todas habéis oído hablar de Coco Comín e incluso la habéis visto en un anuncio que hizo para una empresa de alimentación. Lo que igual no sabéis es que Coco Comín tiene 65 años y, como podéis ver por las fotos, los tiene muy pero que muy bien llevados. Aprovechamos el reciente estreno de su musical “Moustache, The Rhythm Musical”, en el teatre Apolo de Barcelona, para conocerla un poco más de cerca y que nos hable de este espectáculo.

La coreógrafa Coco Comín
  • ¿Cómo te cuidas?

Soy de constitución delgada por genética y la verdad es que siempre he comido de todo. Mi principal ‘secreto’ es que bailo cuatro horas al día y la danza me ayuda a tener una buena postura corporal a pesar de los años que, por cierto, no me da ningún reparo decirlos: tengo 65.

  • Desde cuándo sabes que quieres dedicarte a la danza?

Desde los 3 años y trabajo desde los 16. A los 19, fundé mi propia escuela de Danza y Comedia Musical, l’Escola Coco Comin que, actualmente, tiene más de 1200 alumnos por curso.

  • Si no hubieras sido bailarina y coréografa, ¿qué hubieras hecho?

Soy muy artista, así que me hubiera dedicado a pintar al óleo y a la decoración. Me gustan tanto estas dos cosas, que una vez hice una réplica de un cuadro de Miró y cuando quise vender el piso donde se encontraba el cuadro, el comprador estaba convencido de que ¡era auténtico!

  • Actualmente, ¿es más difícil vivir del baile?

En este país es complicado vivir de esto profesionalmente y ganarte la vida, a no ser que entres en una compañía nacional (donde hay poquísimas plazas). Por eso, yo recomiendo a los jóvenes de hoy en día que sepan bailar de todo: clásico, jazz, claqué, hip hop, contemporáneo… Y, si es posible, también cantar y actuar.

Las bailarinas del musical
  • ¿Cómo surgió este proyecto musical?

En 2016, mi marido estuvo muy grave de salud y decidí cuidarle, dejando un poco de lado mi vida laboral. Digo “un poco”, porque una de las cosas que hice fue precisamente escribir el musical que ahora puedes ver en el teatre Apolo, como una manera de que mi marido no perdiera la ilusión y tuviera ganas de vivir y de luchar.

  • ¿Lo lograste?

Durante un año lo hemos pasado muy mal, porque nos queremos mucho. Pero al final lo conseguimos y ahora está fuera de peligro. Mi marido es una pieza fundamental de mi vida personal y profesional, porque hace unos años dejó su trabajo en una compañía eléctrica para ayudarme con los musicales y en la escuela.

  • ¿Cuántos años lleváis casados?

Llevamos más de treinta años. La verdad es que discutimos mucho de música y de tonterías, pero para los temas importantes, nada. Tenemos una hija, Julieta, que precisamente es la bailarina primera del musical.

  • Tienes una larga trayectoria en musicales, ¿no?

Éste es mi musical número 59, ya que he estado detrás de espectáculos como “Mortadelo y Filemón” o “Grease”. A mí me gusta dar clases, pero también, los musicales.

Los actores y cantantes con la bailarina principal

“Moustache, The Rhythm Musical” narra la historia de El Pequeño Max, un actor payaso, en el Londres de principios del siglo pasado que, como os podéis imaginar, no quiere pasarse la vida haciendo de cómico, porque considera que sabe actuar también de manera más “clásica”. El actor intenta cambiar de registro, pero no lo consigue y se deprime. La verdad es que casi no te das cuenta de su tristeza, porque el musical es muy cómico y tiene muchos gags divertidos. A lo largo de la historia del protagonista, vemos un sinfín de coreografías de claqué, con números visualmente increíbles, como cuando saltan con cuerdas.

La puesta en escena es realmente sorprendente, con nueve actores y cantantes, ocho bailarines y seis músicos que tocan en directo dirigidos por Xavier Mestres. El vestuario, como me ha comentado Coco Comín, lo ha diseñado ella misma y, tiene mérito, porque ¡hay unos 300 modelos distintos!

“Moustache, The Rhythm Musical” estará hasta el próximo mes de marzo, en el teatre Apolo de Barcelona.  Entradas desde: 33 €.

 

 

 

 

 

 

Comprar lo mejor de las rebajas

Por mi trabajo en una revista femenina de alta gama, muchas de mis amigas me piden recomendaciones a la hora de comprar. Sobre todo, ahora que acaban de empezar las rebajas, quieren saber qué vale la pena comprar rebajado, qué elegir, dónde… Aquí tienes mis principales recomendaciones:

En las rebajas de U, de Adolfo Domínguez, comprando un abrigo negro 
  1. Compra en boutiques de precio medio-alto y alto. En las rebajas, vale la pena entrar sobre todo en aquellas tiendas que venden prendas y complementos de muy buena calidad. Estoy pensando en Santa Eulalia, Jean Pierre Bua o Santa Teresa,  en Barcelona. No te recomiendo tiendas low-cost, porque para comprar buenas prendas, mejor acudir a boutiques Premium, donde un 50% de rebaja es un descuento muy considerable.
  2. Adquiere prendas de fondo de armario. Como comenté en mi anterior post de moda sobre Claves para vestir bien, vale la pena adquirir un abrigo negro, un trench beige, un vestido de cóctel negro, unos buenos zapatos de salón, un bolso de piel negro… Prendas básicas de colores lisos muy versátiles, es decir, que puedes vestir en un sinfín de ocasiones.
  3. Haz una lista de lo que necesitas. Es importante que, antes de salir a comprar el último capricho que tengas delante, sepas qué quieres y necesitas en tu armario. Entre otras cosas, porque te puede ocurrir que seas fan del color negro y, sin darte cuenta, acabes con tres panalones y cuatro jerseys todos del mismo color, cuando el gris, el azul marino o el marrón también son colores muy favorecedores.
  4. Ahorra tiempo. Sea cual sea tu disponibilidad, recuerda que las prendas rebajadas se acaban pronto y que, cuanto antes vayas de compras, mejor. Si te pasa como a mí, que odias los sitios donde hay mucha gente, elige horarios tipo mediodía o primera hora de la mañana para hacer tus compras: estarás un poco más tranquila y las dependientas te podrán atender mejor. Otra opción es ir en temporada de no rebajas, probarte lo que te queda bien y anotar en un cuarderno la referencia, talla y precio para que, cuando empiecen los descuentos, puedas ir más rápido.
  5. Navega por Internet. Si eres -como yo- de las que no tienes mucho tiempo libre, busca por Internet las prendas que quieres comprar, para hacerte a la idea de dónde las pueden tener. Incluso recuerda que hay magníficas tiendas online donde puedes comprar, como Privalia o Zalando. ¿Por qué no hacerlo? Es comodísimo, porque te lo traen a casa y lo puedes devolver. Si de momento, no te atreves con ropa, los complementos tipo bolsos y zapatos serán un acierto seguro.
  6. Cuida tu imagen en general. En las sesiones que he dado sobre rebajas, también comento que no sirve de nada comprar buenas prendas si no cuidamos nuestro aspecto físico. Así que, además de la ropa, es importante que lleves un buen corte de pelo, una buena manicura y, sobre todo, que te hagas tratamientos de belleza (una buena limpieza facial y algún tratamiento corporal anti-celulítico, por ejemplo), asiduamente.

Año nuevo, dieta nueva

Uno de los muchos propósitos que tengo este 2017 es adelgazar un mínimo de diez quilos. Sí, lo sé, me he ‘olvidado’ los últimos años. Creo que el principal motivo por el cual no me he cuidado es porque he estado algo desanimadilla profesionalmente. Vamos, que con la crisis, he tenido algún que otro fracaso laboral y me ha dado por comer. Un desastre, vaya, porque ya no me cabe ni la ropa de una talla más de la que suelo llevar habitualmente.

Supongo que a algunas de vostras también os ha pasado lo mismo y tenéis sobrepeso. Igual no ha sido por el trabajo, pero habéis tenido a vuestros padres enfermos, o bien os habéis separado de vuestras parejas. Sea cual sea vuestro motivo (vuestra pérdida, normalmente), espero que os anime seguir mis post sobre mi paso a paso para adelgazar este 2017. El primero de ellos es sobre los buenos propósitos con los que debemos de comenzar la dieta:

  1. Ponte una meta que te anime. Yo tengo una el próximo 6 de mayo, que es la comunión de mi hija.  Me gustaría verme bien no sólo ese día, sino en todas las fotos que voy a tener de esa fecha tan significativa el resto de mi vida.
  2. Rompe el círculo vicioso. Uno de los motivos que te llevan a estar desanimadilla es precisamente tener unos quilos de más; es como el pez que se muerde la cola. Me explico: comes más porque estás desanimadilla y estás así porque tienes sobrepeso. Para estar animada es importante adelgazar y verte bien te animará a seguir adelgazando.
  3. El cuerpo cambia. No sé si es tu caso, pero a muchas mamás de más de 40, el período nos empieza a hacer tonterías y no podemos pretender estar igual de ideales que cuando éramos jóvenes. Es importante que lo interiorices y aprendas a vivir con ello de manera optimista. Aunque intentemos acercanos al máximo a nuestro peso de cuando teníamos 20 años, igual no lo conseguimos. Pero no pasa nada. Piensa que a esa edad tampoco tenías una vida tan llena (profesión, hijos, casa…) como ahora, ¿no crees?

    Aquí estoy con unos espléndidos 20 añitos; mi cuerpo ya no es el mismo (mi peinado, tampoco ¡menos mal!).
  4. No te sientas culpable. Yo me he culpabilizado muchas veces de tener varios quilos de más y no hay que hacerlo. En mi caso, pienso que en épocas de crisis, el mundo laboral es más cambiante y duro que de costumbre y a la buena gente le afecta más que a los demás. ¿Me voy a culpabilizar de ser buena gente? Y, además, a lo hecho, hecho está: es complicado trabajar, cuidar de tus hijos, llevar una casa y estar estupendísima siempre, ¿no crees?
  5. Adelgazar sin pasar hambre. Uno de los principales errores que sé que cometo es que almuerzo un solo plato y, claro, a las pocas horas, tengo hambre. Este nuevo año me he propuesto comer un primero, un segundo plato y postre al mediodía. De esta manera, estaré saciada y no picaré cosas que no me convienen a las cuatro de la tarde.
  6. Hacer ejercicio. Debo de sacar como sea 3 horas de ejercicio a la semana. Lo mínimo que debo de hacer es caminar. Sandra os dará más y mejores consejos sobre fitness que yo, pero debemos de tenerlo en cuenta a la hora de perder peso.

Así que el lunes día 2 empecé nueva etapa profesional y dieta. Os iré contando cómo me va para animarme a esforzarme, daros ideas y que, entre todas, nos podamos ayudar. ¿Os parece buena idea?

Claves para vestir bien, un buen libro sobre moda y estilo

Acaba de llegarme el último libro de la diseñadora de moda Begoña Peñamaría, a quien traté virtualmente, o lo que es lo mismo, por email, cuando yo trabajaba en TELVA y recomendaba talleres donde las novias podían encargar sus vestidos. Y, en este caso, el taller de Peñamaría está en A Coruña, que es donde reside, y de ahí que, de momento, no nos hayamos podido conocer personalmente, ya que yo vivo en Barcelona.

Begoña acaba de publicar Claves para vestir bien sin arruinarnos en el intento (Hércules Ediciones). Es un libro con 25 capítulos-consejos muy prácticos e interesantes, divididos en dos apartados: “Estilo, compras y organización” y “Aprendo a vestirme bien”. Cuando digo que los capítulos son prácticos, me refiero a que tienen títulos del tipo: “Un buen fondo de armario”, “Vencer los complejos” o “Vestirse para el trabajo”.

La diseñadora de moda Begoña Peñamaría, autora del libro

El libro me parece muy recomendable en cualquier momento, pero sobre todo ahora que se acercan los Reyes Magos (por si no sabes qué pedir) y las rebajas de enero (por si no sabes qué comprar). Si éste es tu caso, debes saber que en un el capítulo sobre el fondo de armario, Begoña recomienda que en tu armario tengas: Camisas de cuello camisero | Faldas discretas | Pantalones de pierna recta | Chaquetas de punto largas y cortas | Las blazer en tono gris, negro, marrón y marino | Los abrigos de paño o lana, principalmente en colores como el negro y el tostado | El vestido de cóctel negro | Las parkas sobrias | Las botas de media caña con la punta normal | Los zapatos de corte salón | Las camisetas básicas en colores neutros.

Por si fuera poco, me ha llegado en un muy buen momento, ya que estoy haciendo un curso de moda muy interesante para formar a madres para que eduquen a sus hijas para vestir con estilo, elegancia, pudor…

Me encanta el estilismo de la Princesa y esta frase sobre la elegancia

El libro de Begoña Peñamaría, Claves para vestir bien sin arruinarnos en el intento (Hércules Ediciones), tiene un precio de 15,80 €.